Lic. María Luisa Ticona Pardo – Nutricionista Dietista U.M.S.A. – Cel. 69969618
Una dieta para tratar la obesidad tiene como objetivo principal aplicar un cambio de hábitos que permita un descenso gradual de la masa grasa y el mantenimiento del peso perdido a lo largo del tiempo.
Se sugiere realizar algunos cambios dentro su alimentación:
- Incluir en la dieta 3-4 raciones de fruta al día, repartidas durante la jornada tanto como postres, a media mañana o completando en un buen desayuno.
- Incluir 2 raciones de verduras ya sean crudas o cocidas al día.
- Seleccionar proteínas magras sin nervaduras ni grasas (pescados como el pejerrey o la trucha, carnes blancas como la de pollo) en cocciones sencillas, como a la plancha, brasa, horno, hervidos.
- Disminuir las cantidades de sal y azúcar añadido a los alimentos.
- Beber por lo menos entre 1,5 y 2 litros de agua al día.
- Planificar como mínimo 5 menús a la semana para evitar picoteos u otras opciones menos saludables.
- La cantidad de agua de 2 a 3 litros por día contando desde el desayuno y todos los líquidos que se va a servir todo el día
- Las verduras crudas y las frutas de temporada nos aportaran fibra para el buen funcionamiento digestivo.
actividad física
Es importante recordar que la reducción de peso no se limita sólo a los cambios alimentarios. Hay que acompañarlos de una actividad física para aumentar el gasto energético.
Es decir, lo que popularmente llamamos «quemar calorías».
Para ello, hay que ser realista e incluir algún tipo de actividad que sea fácil de llevar a cabo y que se pueda incorporar a nuestra rutina diaria de manera sencilla.
Hacer algo es mejor que nada. Por ejemplo, ir andando al trabajo, a clase o al mercado; reemplazar el ascensor por las escaleras; salir a pasear; montar en bicicleta, nadar, y hasta una gimnasia rítmica nos sirve de mucho.
“NUTRICIONISTA CUIDANDO TU SALUD”
