El servicio de buses municipales Pumakatari y Chiquititi se ha convertido en un verdadero calvario para los usuarios de La Paz, con esperas de hasta una hora, desorganización total en horarios y actitudes prepotentes de choferes que ignoran a pasajeros desesperados, incluyendo ancianos y madres con niños.
Denuncias masivas de decenas de afectados, verificadas por este medio en la ruta Chasquipampa-plaza Camacho revelan un colapso crónico que la Alcaldía de Iván Arias no logra –o no quiere– resolver, pese a superar hace semanas la excusa del “falta de diésel”.
En un ejemplo escandaloso, el lunes pasado personas de la tercera edad, entre ellas una mujer de 79 años, esperaron de 09:20 a 10:20 en la parada de Calle 46 de Chasquipampa, llamando inútilmente a la app La Paz Bus donde las telefonistas solo repetían “no hay buses”.
Ayer, a las 12:21, una madre con su niña de 5 años hizo señas desesperadas para que el bus la esperara mientras cruzaba la calle; el chofer la vio, aceleró y la dejó, un patrón recurrente donde los motorizados ven a usuarios correr y responden con indiferencia o gritos ante reclamos justificados.
A esto se suma el mal funcionamiento del sistema GPS que hace “aparecer” y “desaparecer” buses en ruta a su antojo, con lo que quienes se ven obligados a utilizar este servicio se desinformen de manera permanente.
Esta desidia no es aislada ya que usuarios de otras zonas de la ciudad confirman irregularidades persistentes, sumadas a quejas en redes por buses en mal estado y retrasos entre bus y bus.
Peor aún, las “anfitrionas” –que deberían asistir especialmente a vulnerables– se han degradado en meras cobradoras agresivas, limitándose a frases huecas como “baje con cuidado” o “agárrese bien, se puede caer”, abandonando su rol de apoyo a adultos mayores o discapacitados.
La ineficiencia de la Alcaldía es alarmante y Arias debe intervenir de manera inmediata en este asunto haciendo que La Paz Bus habilite más buses, establezca horarios estrictos, capacite de forma obligatoria a choferes y anfitrionas, o admitir que Pumakatari es un fracaso rotundo que beneficia solo a la inoperancia municipal.
Pumakatari y Chiquititi
Un caos rodante que humilla a paceños con esperas eternas
> Deficiencias y desorganización en el servicio hacen que los usuarios esperen hasta una hora por un bus.
- Advertisment -
