Mientras el gobierno de Rodrigo Paz Pereira celebra la devolución de depósitos en dólares hasta $us 1.000 a pequeños ahorristas desde ayer, los usuarios de tarjetas de crédito en Bolivia siguen atrapados en un laberinto de comisiones y tasas de interés que rayan en lo abusivo y predatorias, asfixiando el bolsillo de familias y Pymes en medio de la crisis cambiaria.
Usuarios afectados por estas comisiones y tasas de interés indicaron que las tarjetas de crédito son como un “caballo de Troya” financiero que los bancos usan para extraer ganancias exorbitantes.
En el mercado boliviano, las entidades bancarias aplican tasas anuales de hasta 29,90% por el “crédito rotativo” en consumos mensuales no pagados en su totalidad, cifras que superan con creces los de países vecinos como Perú (promedio 25%) o Chile (22%) y generan un endeudamiento crónico entre hogares de clase media que recurren a ellas por necesidad.
Peor aún son las comisiones por avances de efectivo: del 3% al 5% del monto retirado en cajeros automáticos o puntos de venta nacionales, un cargo que se suma a intereses diarios que pueden escalar al 26% anual solo por ese concepto, según tarifarios vigentes.
El colmo llega con las transacciones al exterior en dólares, reguladas por la resolución de ASFI de marzo de 2025. Si bien los primeros 100 dólares mensuales por cliente –acumulados en compras, internet y retiros– están exentos de comisiones adicionales, cualquier excedente activa la Comisión Máxima Variable (CMV), que está atado al tipo de cambio paralelo que puede dispararse al 75% o más cuando el dólar blue está entre los Bs 12.
Consumidores y defensores han denunciado cobros irregulares en redes, donde usuarios reportan facturas infladas pese a los topes establecidos por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), sin que haya sanciones ejemplares ni rebajas estructurales.
Los límites de retiro con tarjeta de crédito siguen anclados en 150-300 dólares mensuales según el banco y tipo de tarjeta, cifras que no se alinean con la nueva apertura de depósitos.
Expertos en derecho comercial y finanzas personales coinciden: estas comisiones no son más que un abuso sistemático, amparado en la opacidad de tarifarios que Asoban publica a cuentagotas y sin presión regulatoria efectiva.
Mientras el Banco Central de Bolivia (BCB) reporta tasas promedio en tarjetas de crédito entre 16,5% y 27% anuales para bancos múltiples, la Asociación de Bancos Privados guarda silencio ante las quejas ciudadanas.
Denuncias en redes sociales revelan un patrón: bancos que cargan comisiones dobles por “conversión cambiaria” o “mantenimiento internacional”, erosionando ahorros en una economía donde el dólar oficial cojea y el paralelo galopa.
Urge una disposición ejecutiva vía ASFI que fije topes drásticos: comisiones por avances al 1-2% máximo, CMV fija en 10% independientemente del paralelo, y tasas de “crédito rotativo” por debajo del 20% anual, alineadas con estándares regionales.
De lo contrario, esta devolución de dólares será vista como migajas electorales, mientras los bancos –que invierten hasta 10% de activos en el exterior bajo nueva norma ASFI– siguen lucrando a costa de la crisis que ellos mismos alimentan con prácticas usurarias.
Afirman usuarios de tarjetas de crédito
Comisiones bancarias son un abuso sin freno
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