Tras el acuerdo entre la Central Obrera Boliviana (COB) y el Gobierno, se levantaron los bloqueos de varias partes del país, y para analistas económicos la firma del acta implica la gobernabilidad antes que el conflicto. En su momento recomendaron avanzar en la implementación de medidas mediante el consenso.
A pesar de haber dado un paso atrás el Gobierno, las críticas no se dejaron esperar pues indicaron que la decisión gubernamental representa debilitamiento y volver a la administración de los últimos 20 años, gobernando con sectores sociales.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza, en entrevista con medios de comunicación, a la pregunta del acuerdo y la debilidad del gobierno, indicó que no buscan el conflicto a pocos meses de gobernar, sino avanzar en la recuperación de la economía.
Mientras para el economista Fernando Romero, la abrogación del DS 5503 no significó un retroceso total, sino un ajuste político (no planificado) para preservar la gobernabilidad.
“El Gobierno logró mantener cierta parte del núcleo de la reforma, la eliminación de la subvención a los carburantes, evitando un daño económico mayor por los bloqueos, pero evidenció que las reformas sin consenso social previo son frágiles y costosas en términos políticos”, indicó.
Recomendación final
Para que las políticas económicas sean sostenibles, aceptadas y eficientes el Gobierno debe anticiparse al conflicto: explicar con claridad, aplicar los cambios de forma gradual (si es necesario de esa manera) y acompañarlos con medidas de protección focalizadas.
“Gobernar no es ceder ante la presión, sino convencer antes de imponer. Nuestras autoridades fueron elegidas para gobernar. Y para ello, el diálogo y el consenso son claves, pero no bajo presión. Este será un camino lleno de errores y aciertos, donde este gobierno tuvo su primera gran lección”, recomienda.
Desde el pasado 6 de enero, la COB radicalizó sus medidas de presión en demanda de la abrogación del Decreto Supremo 5503 con una declaratoria de bloqueo indefinido de carreteras, lo cual asfixió a varias ciudades de Bolivia, principalmente del eje central, generando un daño económico importante.
