La descontrolada actividad minera de empresas chinas que operan en la población de Tipuani, que desvían ríos y elevan lechos con sedimentos tóxicos, se erige como la principal responsable de la última riada que dejó en tragedia a 150 familias, destruyendo 30 viviendas, dañando otras 20 y obligando a evacuaciones.
El desborde repentino del río Tipuani, ocurrido en Nochebuena por intensas lluvias, inundó el sector de La Rinconada, colapsando casas de adobe, anegando calles y dejando a decenas de familias damnificadas en refugios improvisados.
El alcalde Fernando Vera confirmó que el agua arrasó con bienes y producción local, mientras la comunidad de La Rinconada, contigua al cauce, fue evacuada por riesgo inminente. Esta es la tercera riada en tres años que azota el municipio de 7.640 habitantes.
Pobladores y autoridades locales apuntan directamente a las cooperativas mineras asociadas con inversores chinos, que operan sin planes ambientales ni fiscalización efectiva, redirigiendo el río con maquinaria pesada y acumulando sedimentos que elevan su nivel hasta la altura de las calles.
El secretario general de La Rinconada, Fernando Larco, denunció: “Las cooperativas chinas trabajan sin control, afectan comunidades y dejan casas destruidas año tras año”.
Investigaciones confirman que al menos seis grupos chinos, a menudo informales, priorizan la extracción rápida sobre la sostenibilidad, dejando pozos tóxicos y ríos contaminados.
El actual viceministro de Defensa Civil, Alfredo Troche, incluyó a Tipuani en la lista de 13 municipios en desastre por lluvias en tres departamentos, junto a Apolo, La Asunta e Inquisivi en La Paz.
Pobladores claman por muros de contención, bombas de drenaje y control minero, mientras las máquinas chinas siguen operando sin freno, priorizando ganancias foráneas sobre vidas bolivianas. (Con datos de Infobae)

