La vocera presidencial, Carla Faval, defendió la vigencia del Decreto Supremo 5503 ante la creciente especulación en el mercado. Según la funcionaria, la subvención a los hidrocarburos no llegaba a los ciudadanos, sino que alimentaba a mafias del contrabando. En ese sentido, calificó las nuevas medidas como un paso “necesario” para evitar una posible quiebra financiera del Estado.
A través de sus redes sociales, Faval hizo referencia a cinco verdades que llevaron al gobierno a emitir el Decreto Supremo 5503, poniendo fin a la subvención sobre los hidrocarburos, acompañado de otras medidas para aminorar el impacto de esta decisión, sobre todo en los sectores más vulnerables de la sociedad.
En primer lugar, puntualizó que el Estado boliviano ya no estaba en condiciones de continuar sosteniendo un subsidio, por no contar con los mismos recursos que se tenía en gestiones pasadas. “No era una decisión, era una realidad, porque seguir así era seguir ocultando el problema”.
Hizo notar que el hecho de mantener la subvención a los hidrocarburos, prácticamente, era llevar al Estado a la quiebra, con sus respectivas consecuencias sociales. “Cuando el Estado quiebra, son las familias las que pagan el precio”.
Apuntó que el subsidio al precio de los hidrocarburos provocó que grupos dedicados al contrabando aprovechen los bajos precios en el mercado interno para adquirir importantes cantidades de diésel y gasolina para luego revenderlas en el exterior a precio internacional. “No se estaba llegando a la gente, se estaba beneficiando al contrabando y a los grupos que hacían negocio llevándose el combustible fuera del país”.
Sostuvo además que el decreto 5503 no deja desamparada a la población, pues viene acompañado de medidas que aminoran el impacto de la medida y garantizan una distribución regular de carburantes en todo el territorio nacional. “Porque seguir como antes significaba quedarnos sin combustible”.
Afirmó que las medidas asumidas por el Gobierno fueron las correctas en tiempo y forma, tomando en cuenta que la peor opción siempre es no hacer nada. “Postergar decisiones o mirar para un lado nos llevaba directo al colapso”.
“Estas no son decisiones fáciles, pero gobernar no es esconder la verdad, es hacerse cargo, ordenar la casa y pensar en el futuro, el presidente tomó esta decisión con responsabilidad pensando en evitar un daño mayor y darle estabilidad al país. Alguien tenía que hacerlo”, añadió.
Ayer, el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, explicó que solo en los primeros cuatro días de haber entrado en vigencia el Decreto Supremo 5503, el país ahorró 40 millones de dólares, recursos que ya no son destinados a la subvención de hidrocarburos.
Señaló que, de haberse mantenido los subsidios, el crédito de 100 millones de dólares provenientes de la cooperación japonesa, recientemente aprobado por la ALP, se habría agotado en solo 10 días.
Vocera Carla Faval:
Subvención no estaba beneficiando a la gente
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