El ascenso político de José Antonio Kast en Chile plantea nuevos interrogantes para la relación bilateral con Bolivia. Analistas advierten que el enfoque de “línea dura” del líder republicano, especialmente en seguridad fronteriza, dificulta la construcción de confianza entre ambos Estados y añade presión a una agenda diplomática históricamente compleja.
En criterio del analista en asuntos internacionales, Andrés Guzmán Escobari, históricamente las relaciones con Chile han sido complejas y en la actual coyuntura se presentan nuevos desafíos como la relación que pueda darse entre un gobierno chileno de ultraderecha y su par boliviano de centroderecha.
“Hay muchas oportunidades y la fuerte posibilidad de tener unas relaciones más fluidas de lo que hasta aquí han sido, pese a que el tema de las afinidades políticas poco han servido para avanzar en mejorar las relaciones con el país trasandino”, afirmó Guzmán.
Señaló que las nuevas relaciones entre ambos países tienen el desafío principal de abordar el tema de seguridad fronteriza y migración ilegal, tema que interesa mucho al vecino país y fue uno de los ejes centrales en la campaña de Kast para llegar a la presidencia de su país, capitalizando el miedo de su población hacia la creciente delincuencia y la característica transnacional que ha alcanzado el crimen organizado en la región.
“Ahora el desafío está en entenderse con un gobierno que ha planteado una política unilateral que tiende a endurecer la política exterior frente a Bolivia cuando lo que se tendría que hacer es buscar coordinación para mejorar controles en el tema fronterizo y así lograr avances”, explicó.
Para el especialista, abordar el tema de la creciente inseguridad no solo es prioritario en Chile, sino se ha convertido en asunto que preocupa a la región, debido a un alarmante incremento de la criminalidad y las actividades relacionadas con los “peces gordos del narcotráfico”, varias veces descubiertos viviendo vidas normales y tranquilas en diferentes latitudes como la región oriental de Bolivia.
Planteó que este tema será el eje central de las nuevas relaciones, no solo con Chile, sino con todos los países de la región, aprovechando además el interés demostrado por los Estados Unidos para cooperar en la lucha contra el narcotráfico, crimen organizado y el terrorismo.
“Todos estamos en la misma línea y debemos entender eso para reforzar las relaciones de confianza, con agendas bilaterales en el caso de Chile, con la finalidad de atender estos temas fundamentales y una vez que se logre el desarrollo de confianza, hablar de otros asuntos importantes como los recursos hídricos compartidos y hasta llegar al tema del mar”, agregó.
El pasado domingo 14 de diciembre, José Antonio Kast, candidato ultraderechista del Partido Republicano, fue electo presidente de Chile tras imponerse en la segunda vuelta electoral a la candidata del Partido Comunista, Jeannette Jara.
Inmediatamente, a través de un comunicado de Cancillería, el gobierno boliviano felicitó a Kast por su victoria, destacando su disposición de mantener relaciones de cercanía y diálogo con el país vecino.
Asimismo, se señaló que, “en el marco de la política exterior impulsada por Bolivia, orientada a privilegiar la relación con los países vecinos, el Gobierno reafirma su voluntad de fortalecer una agenda de cercanía, diálogo y entendimiento con la República de Chile, con el propósito de construir días mejores para ambos pueblos, unidos por la vecindad y el respeto mutuo”.
Posteriormente, durante una vista a Argentina, Kast precisó que prevé un “diálogo más fluido” con Bolivia, debido a que existe “un interlocutor que tiene interés en superar la pobreza”.
“El presidente Paz vivió en Chile en una situación muy dura, porque su padre ha sido exiliado de Bolivia, pero aprendió a conocer lo que es Chile y eso también ayuda y facilita mucho el diálogo”, sostuvo el mandatario electo chileno, señalando que esta intención de diálogo va más allá de las reivindicaciones históricas que tiene cada país y son legítimas.
Según indicó, Chile y Bolivia pueden abordar temas de seguridad y de intercambio comercial.
Al respecto, el analista y diplomático de carrera, Julio Alvarado, explicó que la llegada de Kast a la presidencia de Chile no debe asumirse como una simple modificación en las relaciones bilaterales con Bolivia, sino se trata de un tema más complicado que está relacionado con factores determinantes de la política internacional actual. “Sólo con una diplomacia profesional se podrá ser exitoso frente a estos nuevos desafíos”, advirtió.
Tras ascenso de Kast
Relación bilateral con Chile ahora tiene nuevos desafíos
> Históricamente las relaciones con Chile han sido complejas y en la actual coyuntura se presentan nuevos desafíos como la relación que pueda darse entre un gobierno chileno de ultraderecha y su par boliviano de centroderecha. > Las nuevas relaciones tienen el desafío principal de abordar el tema de seguridad fronteriza y migración ilegal, asunto que interesa mucho al vecino país y fue uno de los ejes centrales en la campaña de Kast.
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