Lic. Jaime J. Ticona Pardo – Fisioterapeuta y Kinesiólogo U.M.S.A. – Cel. 72556224
FISIOTERAPIA EN SD. DOWN
La intervención en niños con SD. down, en el área de fisioterapia y Kinesiología, siempre estará centrada en la facilitación del desarrollo motor, mejorar el tono muscular (hipotonía), la fuerza y el desarrollo de habilidades motoras gruesas (gatear, caminar, equilibrio).
Dentro del esquema la base principal para encaminarnos al objetivo deseado será lograr el Control Cefálico del niño.
El control cefálico es el primer gran hito del desarrollo motor. En neonatos con Síndrome de Down, la hipotonía muscular (bajo tono) y la laxitud ligamentosa hacen que este proceso sea más lento, por lo que la intervención temprana es fundamental para «despertar» los músculos del cuello y la espalda.
El tratamiento para el control cefálico en un neonato con Síndrome de Down se centra en vencer la hipotonía muscular (bajo tono) que lo caracteriza, buscando: Fortalecer la musculatura extensora y flexora del cuello mediante estímulos sensoriales y posicionamientos terapéuticos.
1.- Posicionamiento en Prono (Boca abajo)
Es la base para fortalecer la musculatura extensora del cuello y la cintura escapular. Tummy Time (Boca Abajo) con Soporte. Esta es la posición reina para fortalecer los extensores del cuello. Debido a la hipotonía, el bebé puede frustrarse rápido, por lo que usamos ayudas:
El Rodillo o Toalla:
Colocamos una toalla enrollada bajo las axilas del bebé para elevar el pecho. Esto facilita que el bebé intente levantar la cabeza para mirar su entorno.
Apoyo de Antebrazos:
Ayudamos a posicionar sus codos alineados con los hombros para crear una base de apoyo estable.
2.- Facilitación mediante Estímulos Visuales y Auditivos
Dado que el sistema motor se activa a través de la curiosidad, usamos «puntos clave». En bebés con Síndrome de Down, el contacto visual con los padres es el motivador más potente.
Seguimiento: Usamos juguetes de alto contraste (blanco, negro, rojo) o sonajeros. Los movemos lentamente de derecha a izquierda y de abajo hacia arriba para incentivar la extensión y rotación del cuello.
Contacto Visual: El rostro de los padres es el mejor estímulo. Colocarse a la altura de sus ojos motiva al neonato a mantener la postura.
3.- Tracción hacia Sedestación (Pull-to-sit)
Este ejercicio trabaja la cadena flexora anterior para evitar que la cabeza «caiga» hacia atrás (head lag).
Técnica: Sujetando al bebé por los antebrazos (no solo de las manos), lo elevamos muy lentamente hacia la posición de sentado.
Ajuste: Si la cabeza se queda atrás, iniciamos el movimiento desde una posición más elevada (usando una cuña o almohada) para reducir el esfuerzo contra la gravedad.
4.- Estimulación Vestibular y Propioceptiva
Cargas de peso: Realizamos pequeñas presiones suaves sobre sus hombros hacia abajo cuando está apoyado, para que el cerebro reciba la señal de «activar» los músculos del cuello.
Pelota Bobath (Pelota de Pilates): Colocamos al bebé sobre la pelota y realizamos desplazamientos suaves hacia adelante y hacia atrás. El movimiento oscilatorio activa los reflejos de enderezamiento.
5.- Estimulación en Posición Vertical
El soporte debe ser firme pero permitir libertad de movimiento.
Carga en Hombros: Sienta al bebé en tu regazo dándote la espalda. Apoya su espalda contra tu abdomen. Sujeta sus hombros firmemente hacia abajo; esto estabiliza la base y le da la seguridad propioceptiva necesaria para que él intente erguir la cabeza.
Inclinaciones Laterales: Estando sentado y bien sujeto por el tronco, inclínalo suavemente hacia los lados. Esto activa los músculos laterales del cuello (reacción de enderezamiento).
Frecuencia: Es mejor hacer sesiones cortas (2-5 minutos) muchas veces al día que una sesión larga que lo agote.
Respeto al llanto:Si el bebé llora, detén la actividad. Queremos que asocie el movimiento con el juego, no con el estrés.
“EL MOVIENTO ES PARTE ESENCIAL PARA MANTENER UNA VIDA ACTIVA”
