Los resultados de la primera vuelta electoral en Chile confirman, que Jeannette Jara, la candidata oficialista y militante del Partido Comunista (27%) y José Antonio Kast (24%) del Partido Republicano van a la segunda vuelta, que se realizará el 14 de diciembre. Las mejores posibilidades de ganar el balotaje las tiene el candidato Kast, ya que recibió el respaldo de Johannes Kaiser (14%) y de Evelyn Matthei (13%).
La candidata oficialista Jeannette Jara tiene pocas posibilidades de ganar, ya que las otras candidaturas de izquierda apenas alcanzan a un 3,5% y el candidato, que ocupó el tercer lugar, Franco Parisi (20%), ha declarado, que no apoyará a ningún candidato “facho” (José Antonio Kast), ni “comunacha” (Jeannette Jara). Por lo que es muy difícil, que la candidata comunista pueda lograr el apoyo mayoritario de los votantes de Parisi.
El tema central de las elecciones chilenas fue la “SEGURIDAD Y DEFENSA”. La presencia de carteles del narcotráfico, como el “Tren de Aragua”, el contrabando de autos robados y una creciente ola migratoria son las principales causas del incremento de los delitos registrados y la inseguridad que vive la sociedad chilena.
En Chile viven aproximadamente 1,6 millones de extranjeros, de los cuales el 33% es de Venezuela, 15% de Perú, 12% de Colombia e igual porcentaje de Haití. Los compatriotas que se trasladaron al país mapocho representan el 9% de los migrantes, según el último censo del año 2024. Las autoridades chilenas estiman que, un 7% de los migrantes ingresaron ilegalmente.
Los tres candidatos de la derecha chilena han planteado en sus programas de gobierno, una lucha frontal contra el crimen organizado, el narcotráfico, el contrabando de autos robados y la migración ilegal. La candidata Evelyn Matthei, la más moderada de la derecha, declaró hace poco que, si era elegida presidente, al día siguiente de su posesión se trasladaría a la frontera norte (Bolivia y Perú), para reforzar el control con miembros de las Fuerzas Armadas y de carabineros.
El candidato Johannes Kaiser expresó: “Se acabó el chistecito de Bolivia”, refiriéndose al ingreso ilegal de migrantes por la frontera norte y profirió una amenaza: “En La Paz van a pasarla mal y van a tener que cambiar el nombre a la capital, porque La Paz no va a ser”
Por su parte, José Antonio Kast, el probable futuro presidente de Chile manifestó: “Vamos a cerrar las fronteras… Los migrantes ilegales deben salir de Chile, volver a sus países o al país por donde entraron”. Hasta la candidata de la izquierda, Jeannette Jara, declaró hace algunos días, que “avanzaría en un control migratorio más efectivo, en fortalecer la comunidad pública y la policía”.
Ante esta situación, las relaciones entre Bolivia y Chile no van a ser fáciles, sin embargo, se debe priorizar la DIPLOMACIA, evitando el enfrentamiento, ya que ese camino a nadie beneficia, por el contrario, afecta a la población boliviana.
Se debe trabajar en dos caminos paralelos, por un lado, establecer negociaciones bilaterales, ya que hay una responsabilidad compartida entre ambos Estados para luchar contra el crimen organizado, el narcotráfico, la migración ilegal y el contrabando. Por el otro, debemos desarrollar una política exterior orientada a mejorar la inserción internacional de Bolivia, como expresa el presidente Rodrigo Paz Pereira: “Bolivia al mundo y el mundo a Bolivia”. En ese sentido, debemos mejorar sustancialmente las relaciones con los otros países vecinos, especialmente con Perú. Las vías del comercio exterior de Bolivia deben diversificarse y no depender de un solo país.
¡Una política exterior para la gente!
El autor es Doctor en relaciones internacionales, diplomático profesional y docente emérito de la UMSA; miembro del CONADE.
