El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza Yáñez, posesionó ayer a Jaime Osvaldo Coronado y Christian Morales como viceministros de Presupuesto, Contabilidad y del Tesoro y Crédito Público. El jefe del Estado, Rodrigo Paz Pereira, también lo hizo con el presidente interno del Banco Central de Bolivia (BCB), David Espinoza Torrico. De esta manera se completa el equipo económico para empezar a reactivar la economía nacional.
En el acto de posesión, Espinoza dijo que Bolivia inicia una nueva etapa, una reconstrucción de la economía, ya que la anterior administración dejó un Estado devastado y una institucionalidad rota, la primera tarea del Ministerio de Economía es “estabilizar, reconstruir y reactivar la economía” y para ello “cuenta con profesionales de larga experiencia y toda la capacidad técnica para enfrentar este desafío”.
Jaime Coronado, viceministro de Presupuesto y Contabilidad Fiscal, tendrá la tarea de reformular el Presupuesto General del Estado (PGE) 2026, ajustándolo a la nueva realidad económica del país.
Como se recordará, el documento fija un crecimiento menos del 1% para el próximo año, así como una inflación superior al 15% y un aumento del presupuesto, en comparación con la de 2025.
“Hay que trabajar en un presupuesto que atienda las necesidades básicas de la gente. Salud, educación, seguridad, pero también inversión, que al mismo tiempo elimine el despilfarro y aplique la austeridad”, perfiló Espinoza.
Mientras tanto, Cristhian Andrés Morales, viceministro de Tesoro y Crédito Público, deberá garantizar la estabilidad operativa del Tesoro General de la Nación (TGN).
“Hoy día tenemos muy poca disciplina, muy poco orden, muy poca transparencia en cómo se utilizan los recursos del gobierno y del Estado. Eso le tocará a él revertirlo y transformarlo para que la gente sepa efectivamente a dónde va su dinero”, sostuvo.
Asimismo, agregó que la tarea de Morales “va a ser clave para la reactivación económica”, básicamente porque implementará herramientas que permitan que “evitemos lo que está sucediendo hoy día, peleas entre instituciones, cortes en los flujos de dinero, que terminan en cosas como escasez, falta de combustible, colas y todo lo demás”.
BCB
Unos minutos después, el presidente Rodrigo Paz posesionó a David Espinoza, como nuevo presidente interino del Banco Central de Bolivia (BCB) y a los integrantes de su directorio: Walter Fernando Orellana Rocha; Álvaro Alfonso Romero Villavicencio; Dennise Sussan Martín Alarcón y Claudia Haydee Pacheco Ayala.
En el acto reveló que encontró un Estado no solo “tranca”, sino una “cloaca de dimensiones extraordinarias”, por lo que está en curso una autopsia para la construcción de un nuevo Estado al servicio de la patria y protección de la plata de la gente.
Paz informó que en estos cuatro días de gobierno se ingresó a distintas reparticiones del Estado y, si bien en algunas se encontró hombres y mujeres de buena fe que trabajan, también se halló, “desgraciadamente, en desproporciones o en dimensiones no esperadas, una cloaca”.
Durante el acto, el presidente Paz destacó que la recuperación del Banco Central “es el primer paso para devolverle credibilidad al país”. Reafirmó su compromiso con la independencia institucional, la disciplina fiscal y la transparencia como pilares del nuevo ciclo económico.
“El Banco Central no será instrumento de ningún gobierno, sino instrumento de la estabilidad de todos los bolivianos”, afirmó el mandatario, subrayando que el reto principal será “recuperar la confianza y fortalecer la soberanía monetaria”.
Por su parte, el ministro Espinoza Yáñez señaló que la nueva gestión económica se centrará en cortar el financiamiento del gasto público con emisión monetaria, ordenar el mercado cambiario y restaurar la plena vigencia de la Ley del Banco Central de Bolivia, con el objetivo de garantizar la autonomía técnica de la institución.
PGE 2025 estimó crecimiento de 3,5%, pero organismos internacionales proyectan en menos de 1%, incluso otros estiman decrecimiento de -0.5%.
Una inflación de 7,5%, a octubre ya superó el 20%, y economistas estiman que podría alcanzar a 25% o 30%.
