InicioSeccionesOpiniónFin de un período político

Fin de un período político

Eric L. Cárdenas del Castillo

Las elecciones del 17 de agosto, en las que el partido de gobierno del régimen populista de l9 años de duración, recibió una reducida votación, y de la que salieron con los votos necesarios para una segunda vuelta o “balotaje”, dos candidatos con posiciones opositoras al régimen del MAS, una más radical en su propuesta de cambios que la otra, ha implicado el fin del largo régimen populista, y de sus dirigentes en pugna.
El expresidente Paz Estenssoro, que gobernó 4 veces el país, en su último gobierno en el que se tomaron medidas económicas y sociales radicales, para conjurar el cuadro de hiperinflación desatado entre los años 1982 y 1985 por un régimen de gobierno izquierdista, al ser consultado por el tiempo de vigencia de la política económica de mercado de su gobierno, que cerró el anterior que desde la revolución de abril de 1952 estuvo vigente, sentenció que duraría veinte años. Ciertamente, a los veinte años se instaló en el poder el populismo al socialismo, que impuso otra política económica.
Ahora a los casi veinte años del régimen del MAS, y de su “modelo económico, social, productivo, comunitario”, esta política y el régimen mismo concluyó en no buenas condiciones. Al contrario, como en 1985, termina en una crisis económica e institucional aguda que estamos padeciendo los ciudadanos, y que implica un reto delicado para el nuevo gobierno que ha sido favorecido con el voto el pasado domingo 19.
La mayoría de la opinión pública nacional, apunta a la necesidad de un cambio profundo del régimen de gobierno y que, ciertamente, es el camino a la salida del cuadro de deterioro económico y social del país. De no ser tomadas las medidas urgentes que requiere, tal situación puede agravarse hasta niveles insostenibles, que pueden ocasionar convulsión social.
El período de gobierno del régimen populista que concluye, se ha destacado desde hace casi dos décadas, por una hegemonía de poder del partido de gobierno, que combatió a toda posibilidad de oposición democrática, debilitando el sistema de partidos políticos. Intervino en todas las organizaciones sociales, en las que impuso a dirigentes de su corriente; controlando todos los órganos del Estado. Desató persecución política-judicial a todos los críticos y opositores al régimen, atropellando los derechos fundamentales de los ciudadanos, por lo que miles de compatriotas fueron exiliados, desterrados o encarcelados; convirtiendo al aparato administrativo del Estado, en un mecanismo de represión.
La política de enfrentamiento entre clases, etnias, regiones, fue para debilitar la institucionalidad, y ejercer un poder omnímodo, por encima de todos, en nombre del Estado. Pero el fin principal del Estado es el bien común, es decir de todos, y el gobierno al servicio de la población. Ya el ilustre pensador boliviano Franz Tamayo, sentenció: (…) el partido es el caudillo y la Nación, su partido (…).
El manejo discrecional de los recursos públicos, por encima de planes y programas, presupuestos, etc., determinó una política de despilfarro, corrupción y pérdida de una oportunidad histórica excepcional que se dio en el mundo, por la subida de los precios de materias primas, que nos benefició como poseedores de éstas, como hidrocarburos, minerales y granos. Se calcula en más de cien mil millones de dólares por estos rubros, que ingresaron al tesoro público.
Si aplicamos el método de valoración por resultados, llegamos a la conclusión de que el gobierno del populismo al socialismo, fracasó rotundamente, pues la crisis desatada por las políticas públicas del régimen, nos han postrado en una cuasi debacle de la economía, con déficits en todas la variables económicas, y la pérdida del valor de la moneda nacional en relación con el dólar. Un cuadro inflacionario que ha ocasionado empobrecimiento masivo (con excepción de algunos importadores y comerciantes inescrupulosos). En general estamos viviendo un cuadro de penuria y desesperanza.
Sería muy largo analizar en detalle lo que fue el régimen que acaba su gestión pronto, y ojalá se vislumbren mejores días para nuestra patria con el nuevo gobierno.

El autor es Abogado, Politólogo, escritor y docente universitario.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -

MÁS POPULARES