El Gobierno argentino anunció una profunda reforma migratoria que se implementará en los próximos días mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU). La medida modifica los requisitos para el ingreso, permanencia y expulsión de extranjeros, así como para acceder a la residencia y ciudadanía argentina.
Entre los cambios clave, se exigirá una residencia continua de dos años sin salidas del país para obtener la ciudadanía, y se restringirá el acceso a la residencia permanente, que solo se otorgará automáticamente a hijos de argentinos. Además, quienes tengan residencia temporal no podrán ausentarse del país más de seis meses sin perder ese estatus.
Se prevé el cobro por servicios públicos como salud y educación universitaria a residentes temporales, transitorios e irregulares, salvo en casos de emergencia o si hay convenios de reciprocidad.
