Una serie de explosiones dirigidas contra bares, cafeterías y quioscos afectó a la ciudad de Frankfurt y localidades cercanas en el centro de Alemania.
Las fuerzas de seguridad detuvieron a dos ciudadanos neerlandeses menores de edad luego de las detonaciones registradas esta semana, las cuales no causaron víctimas pero sí severos daños materiales en zonas comerciales de alto tráfico.
La Oficina de Policía Criminal del Estado de Hesse investiga más de diez incidentes vinculados a redes criminales que subcontratan a jóvenes a través de plataformas en línea para ejecutar actos violentos.
El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, advirtió sobre el incremento del crimen organizado en el país después de la presentación del informe anual de seguridad pública.(Agencias)
