Recientemente, Telus, contratista de Meta, despidió a 2,100 empleados en su sede de Barcelona, eliminando su equipo de verificación de contenido. Esta decisión ha abierto la puerta a la proliferación de bulos y desinformación.
A principios de abril, Meta cerró su equipo de moderación responsable de filtrar contenido sensible en Instagram y Facebook, lo que resultó en la pérdida de 2,100 puestos en Barcelona, donde opera bajo el nombre de CCC Barcelona Digital Services. Según un correo electrónico al que tuvo acceso la agencia Reuters, los trabajadores fueron informados sobre el cese de la moderación el 1 de abril por parte de Telus, que gestiona este servicio para Meta, ya que estos empleados no son directos de la empresa de Zuckerberg.
En declaraciones a Computer Hoy, Josep Coll, cofundador y presidente de la startup RepScan, que se dedica a la eliminación de contenido en Internet, advirtió que el cambio de rumbo de Meta y los despidos tendrán consecuencias «devastadoras». «La retirada de Meta en este ámbito representa una preocupante falta de protección para millones de personas que ven vulnerados sus derechos en línea», afirmó. «La difusión de información falsa, fotografías compartidas sin autorización, suplantaciones de identidad e incluso contenido delictivo hacen que el vacío que deja Meta deba ser cubierto con urgencia».
Coll también confirmó que los bulos y «pseudoinformaciones» se han duplicado desde la pandemia, especialmente en redes sociales como Instagram y plataformas como TikTok. «La eliminación de la moderación humana permitirá que más noticias falsas, insultos y vídeos violentos lleguen a los usuarios», advirtió.
A pesar de las decisiones tomadas por grandes tecnológicas en Estados Unidos, la Unión Europea cuenta con una legislación robusta para proteger los derechos de los usuarios, como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Coll destacó que las empresas están respondiendo rápidamente a los avisos sobre posibles infracciones. «En derecho existe el concepto de conocimiento efectivo; una vez que son informadas sobre contenido ilegal, lo eliminan rápidamente», celebró.
Sin embargo, esta rapidez en la respuesta contrasta con el aumento del «contenido dañino», que incluye imágenes sensibles sin advertencias y desinformación política sin aclaraciones. «Esto afecta claramente el derecho de los ciudadanos a recibir información veraz», lamentó Coll. «Es fundamental recordar que la Constitución protege el derecho a la información veraz, no a los bulos».
Meta enfrenta varios desafíos actualmente, desde problemas legales en EE. UU. por prácticas monopolísticas hasta el despido de miles de empleados. La reciente reducción de su equipo de moderación es solo una parte del problema.
Expertos como Adrianus Warmenhoven, de NordVPN, advierten que estos despidos podrían aumentar las campañas de desinformación, especialmente aquellas organizadas desde la dark web. Esto no solo afecta los derechos de los usuarios, sino que también refleja la estrategia de Meta de reducir costos mientras lidia con múltiples problemas legales.
La eliminación de 2,100 puestos en el equipo de verificación representa el 6% de los recortes totales, que superan los 35,000 despidos en los últimos cinco años, una cifra alarmante en el sector tecnológico. Además, Meta está cambiando a un modelo donde la verificación dependerá más de los propios usuarios, similar a lo que hace X con sus Notas de la comunidad.
Por si fuera poco, Zuckerberg deberá justificar ante la Comisión Federal de Comercio (FTC) la compra de WhatsApp e Instagram en 2012 y 2014, que le otorgó una posición dominante en el mercado. Si el tribunal falla en contra de Meta, la situación podría cambiar drásticamente. Sin embargo, aún queda un largo camino por recorrer y el riesgo de desinformación seguirá creciendo.
