Luego de una entrevista concedida a un medio extranjero por el excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga, desde el penal de El Abra, el director departamental de Régimen Penitenciario de Cochabamba, Tito Arze, fue destituido de su cargo y el exmilitar, señalado como el principal articulador de un intento de golpe de Estado en junio pasado, no podrá recibir visitas durante 20 días, según anunció el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo.
Las acciones asumidas obedecen por las entrevistas que dio el exjefe militar con el uso de su teléfono móvil, mientras se encuentra recluido en la cárcel de El Abra por las acciones militares del 26 de junio de 2024. La normativa penitenciaria prohíbe a los privados de libertad portar celulares en las cárceles.
“El responsable de que se metan celulares ya va a ser destituido el día de hoy, el director de Régimen Penitenciario de Cochabamba (…) Significa que no está haciendo un buen control, está permitiendo que las personas privadas de libertad hagan lo que quieran en El Abra”, afirmó ayer el ministro.
El miércoles 16 de abril, Zúñiga brindó una entrevista virtual al portal argentino Data Urgente desde el penal de El Abra, donde se encuentra recluido, contacto en el que reveló que el supuesto golpe de Estado fue ordenado por el propio presidente, Luis Arce, en un afán de mejorar su imagen.
Asimismo, señaló que un supuesto grupo de inteligencia del Gobierno orquestó las acciones militares de junio pasado, el cual estaría liderado por el exministro de Evo Morales, Hugo Moldiz, y el “operador”, Fernando Rodríguez, quienes se dedican a “manejar el país desde las sombras”.
Zúñiga afirmó además no conocer a los integrantes del supuesto gabinete civil mencionado en el documental “¿Qué pasó el 26J?”, producido por el Ministerio de Gobierno. En él, se menciona que connotados analistas disidentes al Gobierno como Gonzalo Chávez, Jaime Dunn, Paul Coca o Joshua Bellot y el abogado defensor de perseguidos políticos, Jorge Valda Daza, figuraban como eventuales ministros y altos funcionarios de un gabinete luego del golpe de Estado que, supuestamente, pretendía ejecutar Zúñiga.
Por ello, Del Castillo anunció que Zúñiga tendrá una sanción “ejemplar” como cualquier otro privado de libertad tras conocerse que portaba un teléfono en su poder mientras se encuentra encarcelado.
“Ellos no están en una plaza, ellos no están en una heladería, están en un centro de rehabilitación y no pueden tener acceso a teléfonos; por tanto, va a tener una sanción ejemplar al igual que otras personas (…). Se le están cortando las visitas, si no me equivoco, por un lapso de 20 días que es lo que determinan las normas internas. (Zúñiga) no puede recibir visitas esta persona y va a estar aislada”, precisó Del Castillo.
La abogada defensora del exmilitar, Silvia Tapia, denunció a Erbol que su cliente fue aislado y se le restringieron las visitas tras la entrevista que brindó. Además, señaló que existe la sospecha de que este podría ser trasladado a otro recinto penitenciario. No obstante, el ministro descartó esta posibilidad.
