Ante las declaraciones de las autoridades de hidrocarburos sobre el perjuicio que ocasiona el bloqueo en la distribución de combustibles, expertos en el tema señalan que gran parte del problema corresponde a la caída de la producción de gas y petróleo; la situación de agrava debido a que tampoco se importa crudo para las refinerías que solo operan en 50%, pese a la inversión millonaria realizada en 2015.
En una entrevista con EL DIARIO, la pasada gestión, el analista en hidrocarburos de la Fundación Jubileo, Raúl Velásquez, dijo que la producción de gas y líquidos mantienen una tendencia a la baja.
Por ello planteó una nueva Ley de Hidrocarburos para fomentar la inversión extranjera, debido a que representa un alto costo para Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), y que en los últimos años redujo su presupuesto.
Caída
La producción de gas y petróleo cayó en los últimos años, de producir 60 millones de metros cúbicos al día (MMmcd) y 60 mil barriles en 2014, en 2023 llegó casi a la mitad, lo que provoca importación de combustibles, y Velásquez alertó que de no revertir la caída de la producción de los hidrocarburos, en seis años se deberá importar el energético.
Asimismo, consultoras internacionales también indicaron que Bolivia está próxima a importar gas en unos años más de no revertir la caída de la producción, que se estima está en 37 MMmcd.
En entrevista en el programa Que No Me Pierda de Red Uno, la exautoridad de Hidrocarburos, Hugo de la Fuente, indicó que Bolivia es un país gasífero y no tanto petrolero, lo que significa que más de cuatro décadas se viene importando diésel, pero ahora se sumó la gasolina.
Tenemos capacidad ociosa de 60 mil barriles de crudo, lo que significa que las refinerías trabajan en un 50% de su capacidad, y no puede aprovechar la inversión realizada en 2015, que superan los 700 millones de dólares.
Pero la baja producción de gas natural y crudo, provocan déficit de carburantes, pues las refinerías no tienen materia prima para procesarlo.
De la Fuente señaló las declaraciones de las autoridades del sector de hidrocarburos, que indican que los bloqueos retienen a las cisternas, pero los problemas de baja producción de gas natural ha provocado una caída en la oferta de crudo, y por lo tanto, las refinerías operan en un 50% de su capacidad y redujeron su oferta de combustibles al mercado interno.
Velásquez sostuvo que el país se convirtió en importador de hidrocarburos, y dejó atrás la condición de exportador, debido a la caída de las ventas de gas a mercados de Brasil y Argentina, y al aumento de las compras de combustibles.
De acuerdo a datos oficiales, a noviembre del 2023 las exportaciones de gas natural alcanzaron los 1.880,4 millones de dólares, menor a lo registrado en 2022 cuando alcanzó 2.749,2 millones, en el mismo período.
Mientras las importaciones de combustibles y lubricantes elaborados alcanzaron a 2.914,2 millones de dólares en 2022, pero en la pasada gestión bajó a 2.684,1 millones, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Crudo
De la Fuente informó que, en 2015 se realizaron inversiones importantes en las refinerías de Cochabamba y Santa Cruz, de cerca de 700 millones de dólares, hoy funcionan casi a la mitad de su capacidad.
También señala que el Gobierno proyectó importar crudo, y no se está haciendo, mientras tanto las cisternas siguen transportando combustibles de países vecinos.
En septiembre de 2023, autoridades del Gobierno ya planteaban a Chile revertir el uso del oleoducto Sica Sica-Arica, que en principio fue utilizado para la exportación de crudo reconstituido.
En mayo ya se anunciaba la importación de crudo por el oleoducto, pero a la fecha se desconoce el volumen alcanzado o sí se realizó la compra del insumo para la elaboración de gasolina.
Asimismo, el 31 de diciembre, el presidente ejecutivo de la estatal petrolera, Armin Dorgathen Tapia, anunció que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos procederá próximamente a la importación de 182.500 barriles (Bbl) de petróleo crudo, para ser procesados en las refinerías a fin de obtener gasolina y diésel que será comercializada en el mercado interno, en la perspectiva de reducir la subvención de los combustibles.
De acuerdo con Dorgathen, la compra de crudo permitirá ahorrar al año aproximadamente 156 millones de dólares, por concepto de subvención a los carburantes si se usa la totalidad del ducto y evitar la fuga de divisas por 720 millones, según una nota de prensa de la estatal petrolera.
Subvención
El analista económico Mauricio Medinaceli, en sus artículos de opinión, de hace unos años atrás, recordó que la eliminación es necesaria, pero señaló que la que hizo Morales en 2010, superó a los ajustes elaborados por el gobierno de partidos tradicionales.
“Efectivamente, revisando las estadísticas de los últimos 20 años lo que sucedió el día domingo 26 de diciembre del año 2010 es históricamente notorio (…) la magnitud de los ‘gasolinazos’ para el caso de la gasolina especial (una redundancia justificada, creo yo). Como se observa, los valores históricos se situaban entre el 8% y 35%, lo que vivimos ahora es un ajuste del 73% sí, 73%”, señalaba Medinaceli en su artículo de opinión del 2010.
Pero también menciona que esa decisión fue impulsada por los altos precios del petróleo en el mercado internacional, que bordeaban los 110 dólares el barril.
El economista Gonzalo Chávez ya sugirió también analizar la subvención, debido a que esta aplicación provoca fuga de divisas, que el 2022 alcanzó a 1.700 millones de dólares, para el año pasado se destinó 1.000 millones y para 2024 se destinará 1.400 millones.
La información oficial sobre la importación o no de crudo se desconoce, pues YPFB no respondió hasta el cierre de esta edición.
