InicioSeccionesEditorialSensible retorno al coloniaje

Sensible retorno al coloniaje

En meses recientes y con visible optimismo, medios de comunicación oficiales hacen conocer que el país ha ingresado en una etapa de reactivación económica y destacan que algunos sectores económicos están aumentando sus exportaciones de metales, minerales e hidrocarburos, datos que significarían importantes ingresos de divisas para el país, en circunstancias en que las arcas del Estado se encuentran pasando por momentos difíciles, como en el caso de las reservas internacionales (RIN), que están a punto de agotarse y dejar al comercio importador sin fondos para hacer sus operaciones.

Entre ese cúmulo de informaciones financieras se resalta que en alrededor de un año estaremos exportando importantes cantidades de litio con una empresa china. También se adelantó que una fundición del Mutún está exportando mayores volúmenes de ese mineral, al extremo de batir récords en comparación con años anteriores.

A esos datos se añade que en el país se está obteniendo notables volúmenes de oro por parte de empresarios chinos y nativos, con el fin de exportar ese metal a mercados internacionales, en particular a China. En tan sentido, se agrega que se estudia dictar una Ley de oro para regular ese sector económico. Al mismo tiempo, el Banco Central ha informado que exportará sus reservas de oro que giran en alrededor de los cuatro mil millones de dólares.

Por otro lado, se informó que se “descubrió” un importante yacimiento de plata en Potosí, producto que también servirá para exportación. En otro aspecto, el gobierno hace esfuerzos para aumentar la producción y exportación de hidrocarburos, en vista de que los yacimientos de gas están en vías de agotamiento y los precios son poco alentadores. Y el gobierno se ve obligado a hacer notables importaciones que significan fuga de divisas en circunstancias de escasez en las bóvedas del Banco Central.

Esa política exportadora se amplía con las exportaciones de soya y derivados, quinua, almendras y carne en proporciones en alza, que significan ingresos de divisas para satisfacer las necesidades el Estado Plurinacional.

La actividad exportadora posiblemente produzca ingresos de divisas, pero será a mediano y largo plazo, por lo que las autoridades deberán seguir una política de austeridad y la población boliviana entrar en una etapa de ajustarse los cinturones. También se debe tomar en cuenta el bajón de la producción interna por sequías, lluvias, heladas, etc. y la parálisis de la agricultura, lo que crea escasez en el mercado de consumo interno, produce alza de precios y los consiguientes efectos políticos.

Aunque se destaca en la información la subida de las exportaciones, esa política exportadora trae consigo, de forma inevitable, la tendencia a que Bolivia se convierta nuevamente en una reserva colonial, sistema contra el cual el pueblo boliviano levantó la bandera del nacionalismo, hasta destruirla. Pero ahora se reinicia con más impulso que antes y se recuerda la siguiente frase de un pensador alemán: “No hay tragedia más grande en la historia de la humanidad, que empezar de nuevo lo que ya se había empezado”.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -

MÁS POPULARES