El asesinato de Johan Guzmán, de 26 años, derivó en la aprehensión de un ciudadano colombiano y el hallazgo de armas, municiones, vehículos y cerca de medio millón de dólares en un inmueble de Santa Cruz de la Sierra, mientras la Fiscalía y la Policía buscan establecer el móvil del ataque, identificar a todos los involucrados y esclarecer las posibles amenazas que recibió la víctima antes de morir.
El fiscal general del Estado, José Armando Urioste, informó que el operativo se realizó como parte de las pesquisas desplegadas después del crimen, ocurrido el martes 13 de octubre en un taller mecánico de la zona norte cruceña. El seguimiento mediante el sistema GPS de uno de los celulares secuestrados permitió llegar hasta un condominio donde fue aprehendido Carlos V. R., de 42 años, quien es investigado por su presunta participación en el asesinato.
Durante la intervención, los investigadores encontraron aproximadamente 500 municiones, seis revólveres, un rifle, dos vehículos de alta gama, una motocicleta, joyas y dinero en efectivo, cuya cuantificación fue anunciada por las autoridades. Otro reporte del operativo cifra el efectivo en alrededor de medio millón de dólares. También se informó del hallazgo de una caja fuerte.
El ciudadano colombiano es investigado por los presuntos delitos de asesinato, tráfico de armas, porte y tenencia de armas, además de legitimación de ganancias ilícitas. Según los datos preliminares, los investigadores también indagan si habría participado en la planificación del ataque, aunque su posible papel como autor intelectual todavía debe ser establecido mediante las pruebas reunidas en el proceso.
La investigación incluye la posible relación del caso con estructuras criminales vinculadas a Sebastián Marset y Erlan Ivar García López, alias “El Colla”. Según los reportes de la Fiscalía, la Policía maneja esa línea investigativa tanto respecto al aprehendido como al entorno de la víctima, quien tenía antecedentes penales y fue presentado en 2023 por un caso relacionado con Marset.
En paralelo, el Ministerio Público continúa con la recolección de testimonios y evidencias. La fiscal asignada al caso, Yolanda Aguilera, informó que nueve personas que estaban en el taller al momento del ataque, entre trabajadores y clientes, prestaron sus declaraciones informativas. Tras esas actuaciones, ninguna permaneció arrestada ni se dispusieron otras medidas en su contra.
Aguilera también señaló que la Fiscalía solicitará nuevas diligencias en el taller mecánico y la requisa del vehículo secuestrado. Además, dispuso convocar a la madre de Johan para que declare y aporte información que pueda contribuir a esclarecer lo sucedido. El Ministerio Público busca establecer el móvil del asesinato y requirió antecedentes a la unidad de sustancias controladas, debido a que la víctima tenía un proceso en etapa de juicio oral por un supuesto delito de asesinato.
Otro componente de las pesquisas es el análisis de las grabaciones de seguridad. La fiscal indicó que se secuestró un DVD y se solicitaron imágenes de cámaras instaladas en negocios y establecimientos cercanos. Estos registros podrían ayudar a reconstruir la llegada de los atacantes, que, según los antecedentes del caso, se desplazaban en una motocicleta, e identificar a quienes participaron en la ejecución del crimen.
A estas diligencias se suma el pedido de la defensa de la familia para esclarecer el paradero del celular de la víctima. La abogada Darly Franco sostuvo que el dispositivo podría contener mensajes y conversaciones útiles para conocer las circunstancias previas al ataque y las posibles amenazas contra Guzmán.
La jurista explicó que, según la información proporcionada por la familia, el joven envió un mensaje a un pariente a las 15:17 del martes para pedir que su esposa y su hija fueran resguardadas. Un minuto después, a las 15:18, ocurrió el ataque. Para Franco, esa comunicación hace necesario investigar si Guzmán temía por su seguridad y determinar quiénes podrían haberlo amenazado.
La defensa también planteó que el crimen podría estar relacionado con un ajuste de cuentas y pidió considerar la muerte violenta del hermano de Johan, ocurrida tiempo atrás. No obstante, esa posibilidad todavía no ha sido confirmada y deberá contrastarse con los testimonios, los registros telefónicos y otros indicios que obtenga la Policía.
El asesinato ocurrió cerca de las 15:00 del martes, en un taller ubicado por la avenida Radial 27 y el tercer anillo, en inmediaciones del Zoológico Municipal de Santa Cruz de la Sierra. Mientras avanzan las actuaciones, las autoridades deben establecer cómo se organizó el ataque, cuál fue su motivación y qué responsabilidad corresponde a cada una de las personas investigadas.
