Los altos precios de los combustibles, en el mercado internacional, afectan a las economías de la región. Bolivia importa cerca al 90% de diésel y el alza impacta en la economía boliviana. El gasto semanal se aproxima a los 50 millones de dólares, a pesar de haber levantado la subvención, la provisión todavía no se normaliza. Mientras las refinerías esperan el crudo para reducir costos de importación.
Hace dos semanas, el Gobierno difundió información de la reanudación de operaciones de las refinerías para aliviar la carga al Gobierno central. La importación de petróleo es la principal tarea para que Bolivia produzca gasolina y diésel, y reducir el costo de la importación.
Sin embargo, a nivel internacional la guerra entre Rusia y Ucrania ha provocado un desequilibrio en el abastecimiento de diésel, debido a que el conflicto bélico apunta más allá de las posiciones de los enemigos y se centra en la destrucción de infraestructura hidrocarburífera como refinerías.
Esa situación disparó el precio del diésel en el mercado internacional y todos los países del mundo enfrentan esta situación, en especial los importadores como Bolivia.
La escasez del diésel se torna cada vez más crítica a nivel mundial. La situación para países importadores como Chile, Perú o Bolivia también lo es, alertaba Raúl Velásquez en su cuenta @RaulVelag, hace unos días.
Bolivia
Entretanto, en Bolivia las estaciones de servicio siguen con filas, pero ya no tanto para el diésel, debido a la eliminación del subsidio, sino para la gasolina. El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, en conferencia de prensa, indicó que el contrabando del diésel ahora se pasó a la gasolina.
Ante el panorama del incremento de las filas, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informa que, tras las gestiones y coordinaciones realizadas con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y los gobiernos autónomos municipales, se incrementó el volumen de distribución de combustible en las estaciones de servicio del territorio nacional.
La medida tiene por objeto reforzar el abastecimiento regular de gasolina y diésel para el transporte, la actividad productiva y la población, se enmarca en el trabajo articulado de la estatal petrolera con el ente regulador y los niveles de gobierno para sostener la cadena de suministro en todo el país, señala el comunicado de la estatal petrolera.
En coordinación con la ANH, YPFB está bloqueando las placas de vehículos que registran cargas repetitivas de gasolina y diésel, con el apoyo de las intendencias municipales y el sistema RUAT. El objetivo es evitar el desvío y la comercialización irregular del combustible destinado al consumo interno.
El bloqueo de placas y los operativos de control se ejecutan de manera conjunta entre las instituciones competentes en los nueve departamentos. A quienes incurran en prácticas de acaparamiento, carga reiterada o desvío se les aplicarán las medidas correspondientes, en el marco de la normativa vigente, advierte la nota.
Bolivia importa cerca al 90% de diésel
Precios mundiales de combustibles impactan en economías regionales
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