Bolivia ocupa el séptimo lugar entre los precios más altos del diésel en Latinoamérica y el Caribe, después de que el carburante subiera de Bs 9,80 a Bs 17,95 por litro, según un análisis del analista económico, Fernando Romero.
El incremento, establecido mediante el Decreto Supremo 5716, alcanza el 83,2% y sitúa el precio en aproximadamente $us 1,63 por litro, muy próximo al promedio mundial de $us 1,66 registrado por Global Petrol Prices al 21 de septiembre de 2026.
De acuerdo con los datos utilizados por Romero, Cuba registra un precio de $us 2 por litro, seguida por Belice con $us 1,964, Perú con $us 1,952, Jamaica con $us 1,885, Guatemala con $us 1,749 y Bahamas con $us 1,686.
Bolivia aparece inmediatamente después y supera, dentro de la región a México, con $us 1,595; Barbados, con $us 1,552; y Costa Rica, con $us 1,543.
El análisis también señala que el precio boliviano se encuentra por debajo del registrado en Estados Unidos, con $us 1,73 por litro, y Canadá, con $us 1,95.
En la comparación internacional, sitúa a Bolivia por encima de China, donde el litro cuesta $us 1,19; India, con $us 1,03; y Japón, con $us 1,01. Alemania, Francia y Reino Unido registran precios superiores, con $us 2,79, $us 2,73 y $us 2,61, respectivamente.
El economista considera que el ajuste reduce una parte de la diferencia provocada por la subvención, pero advierte que también aumenta la exposición del país a las variaciones internacionales del petróleo y al comportamiento del tipo de cambio.
Romero toma como referencia un Brent por encima de $us 100 el barril y un WTI cercano a $us 95 para advertir que un escenario internacional de precios elevados puede aumentar los costos energéticos y generar nuevas presiones inflacionarias.
El comportamiento cambiario constituye otro factor de riesgo dentro de su análisis. Con una cotización del dólar de Bs 12,22 utilizada como referencia, una depreciación adicional podría trasladarse al precio de combustibles, alimentos, repuestos, maquinaria e insumos importados.
El incremento del diésel también reduce la diferencia de precios que favorecía económicamente al contrabando, aunque Romero plantea que el fenómeno podría continuar mientras persisten brechas con países fronterizos y redes dedicadas al desvío ilegal de carburantes.
Frente a ese escenario, sugiere fortalecer la trazabilidad del combustible, los controles fronterizos y la fiscalización de grandes consumidores para reducir su desvío hacia actividades ilícitas.
El análisis concluye que el precio de $us 1,63 por litro acerca a Bolivia a los valores internacionales y que los efectos de la medida dependerán de su impacto sobre las cuentas fiscales, las reservas de divisas, el abastecimiento y la estabilidad económica.
Según analista Fernando Romero
Bolivia ocupa séptimo lugar regional por costo del diésel
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