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Alza del diésel acelera la transición energética

> La eliminación de la subvención al diésel redujo el gasto estatal. El promedio de la importación de carburantes bordeaba los 3.000 millones de dólares y de la subvención los 2.000 millones.

La eliminación de la subvención al diésel, puso en la mesa varias propuestas para reducir el impacto de la medida como la de acelerar la conversión energética, es decir gasolina o diésel a Gas Natural Vehicular (GNV), y promover la movilidad eléctrica, así como el cambio del parque automotor para que funcione con diferentes carburantes, serían las nuevas apuestas de las autoridades de Gobierno ante la amenaza de paros y movilizaciones a nivel nacional.
Bolivia destinaba alrededor de 3.000 millones de dólares anuales para la importación de carburantes, gasolina y diésel, y aproximadamente 2.000 millones para la subvención del precio en el mercado nacional.
Recientemente, el Gobierno tomó la determinación de eliminar la subvención al diésel y establecer que el valor internacional sea base para la venta en el mercado boliviano, determinación que ya fue rechazada por sindicatos de choferes, y para este lunes determinaron un paro nacional, pero el sector está dividido porque algunos sectores no acatarán.
Efecto
Economistas y población en general coinciden por separado que el aumento del precio de diésel tendrá su efecto en la economía de los bolivianos. Por un lado, el transporte será afectado en sus costos de operación, también la agricultura, la minería, la industria y la distribución de alimentos.
Un incremento en el precio de los alimentos, implicará mayor depreciación del boliviano, que los expertos calculan en un 20 a 30%, mientras que frente al dólar la moneda boliviana se devalúo en más del 50%.
Región
Un reportaje de la Deutsche Welle (DW) señala que los combustibles caros provocan protestas, no sólo en Bolivia, sino a nivel regional, ya que muchos gobiernos aprobaron el incremento de los precios de los carburantes.
En Bolivia le dicen «dieselazo», en Honduras «trancazo» y en Chile «bencinazo». Todas estas palabras remiten al alza de los precios de los combustibles, un problema que afecta a las economías familiares de dos formas: directamente, porque moverse en vehículo resulta cada vez más oneroso; e indirectamente, porque todos los productos suben de precio y la inflación reduce el poder adquisitivo de los salarios, señala la publicación.
«Hacer todos los ajustes simultáneamente puede provocar un shock inflacionario: primero, por el aumento del costo de transporte y distribución; y luego, por el aumento del costo de la electricidad y de la producción», explica a DW el economista boliviano Javier Aliaga Lordemann, del Instituto de Estudios Avanzados en Desarrollo (Inesad).
GNV
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, informó que la conversión de motores de diésel a GNV llegará de manera “urgente” a 10.000 vehículos. Por ello se lanzó el Programa Nacional de Renovación de Vehículos (Patria), que tiene por objeto renovar y transformar el parque automotor del servicio de transporte público, mediante mecanismos destinados a financiar la compra de vehículos a requerimiento de los beneficiarios.
“Estoy apuntando a 10.000 unidades de manera urgente, 2.000 en Santa Cruz, 2.000 en Cochabamba, 2.000 en Sucre, ahí tenemos 6.000. Vamos a hacer el relevamiento de información en los otros departamentos, como La Paz, Oruro, Potosí. No es plan, es inmediato”, remarcó Zamora sobre las acciones que efectúa el Gobierno Nacional tras el levantamiento de la subvención del diésel.
Los transportistas no pagarán nada porque hay un fondo rotatorio mediante el cual, mientras más vehículos se transformen a gas natural, más recursos habrá para nuevos vehículos que decidan adoptar esta modalidad de combustible. “El Estado no aporta nada, hay un fondo rotatorio, eso cubre todo el kit”, dijo Zamora en entrevista con radio Erbol.
Explicó que dan 0,18 centavos por metro cúbico para lo que es la conversión y 0,02 para la recalificación, esos 0,20 centavitos de cada consumo van a ese fondo y de ahí se utilizan estos recursos para transformar los vehículos. El titular de Obras Públicas afirmó que en el departamento cruceño los talleres están listos para la conversión y en Cochabamba, dentro de seis días.

Movilidad eléctrica
Mientras tanto, los choferes observaron que el cambio de diésel a GNV tendrá sus dificultades, ya que el vehículo perderá fuerza, y por ello también plantearon la aceleración de la electromovilidad, es decir introducir vehículos eléctricos en el servicio público.
Sin embargo, los expertos y las importadoras de vehículos, desde hace tiempo, observaron la falta de electrolineras, que tendrían que estar apostados en las carreteras y en los centros urbanos, para que las movilidades puedan recargar sus baterías.
De acuerdo con el consultor en energía Boris Gómez Úzqueda, Bolivia requiere una nueva ley de electricidad, pero también de hidrocarburos para acelerar los cambios en la matriz energética, así como para atraer inversiones extranjeras.
El experto sostiene que el ingreso de nuevo capital privado ampliará la oferta eléctrica, y que también Bolivia podría ingresar mercado de los data center, así como a la electromovilidad, cuidando el medio ambiente, y sea sostenible en el tiempo.
Hasta la fecha, el Legislativo no recibió los proyectos de ley de hidrocarburos y electricidad, sólo ingresó a la Asamblea la de inversiones, que todavía espera su tratamiento.

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