Hace poco el Gobierno nacional hizo conocer el Decreto Supremo 5701 que determina la importación de petróleo crudo para reactivar las refinerías Gualberto Villarroel, ubicada en Cochabamba y la refinería Guillermo Elder Bell que está en Santa Cruz. En ambas plantas se refinará diésel, gasolina, combustible de aviación y kerosene. El objetivo de esta medida es reducir los gastos por la compra de carburantes, reactivar la industria de hidrocarburos y crear empleos.
El propósito de hacer óptimo el funcionamiento de la Refinería “Gualberto Villarroel”, con capacidad de procesar casi 40 mil barriles diarios, sería dar un paso hacia la recuperación económica del país con la meta de que recupere su soberanía financiera. Esta gigantesca planta industrial que procesa en bajo nivel, se había convertido casi en un “elefante blanco”.
Recordemos que fue instalada en Cochabamba, por iniciativa del finado presidente Gualberto Villarroel, hacia el año 1945 y dejada en el abandono y solo puesta de nuevo en operaciones desde el año 1948. En esas nuevas circunstancias, años después fue objeto de ampliación, con el objetivo de que atienda las necesidades de gasolina y aceites para el país, de tal manera que éste gaste menos en compra de carburantes. Esa iniciativa duró algunos años, hasta que enfrentó crecientes descuidos, y dejó de cumplir los objetivos de su creación. Finalmente, la importante obra de ingeniería pasó a estar en estado comatoso, debido a que los yacimientos de petróleo nacionales se agotaron y solo se producía petróleo liviano, no el pesado que requería.
Por ello dicha refinería estaba frente al peligro de dejar de funcionar y entrar en proceso de oxidación y remate. Según medios políticos, se pensaba que no tendría utilidad ni materia prima para operar con éxito, ya que se aceptó la idea de que somos más que todo un país gasífero. Sin embargo, ese punto de vista no era aceptado y se sugirió que la empresa sea vendida o bien refine petróleo de adecuada densidad para producir gasolina, aceites y otros derivados, idea que, al parecer, captó el gobierno actual, que mediante decreto supremo inicia su reactivación, así como de la refinería que está en Santa Cruz.
Para satisfacción general, la Refinería “Gualberto Villarroel”, la de mayor capacidad, a partir del presente volverá a funcionar de manera más intensa con la compra de petróleo crudo, a fin de proveer los combustibles que requieren para sus actividades transportistas y productores, particularmente. Sin embargo, la reactivación de refinerías no significa que no se enfrentará problemas, porque hoy, por ejemplo, el precio del barril del petróleo pasa de los cien dólares debido a la guerra en medio oriente. Por ello es moroso importar petróleo y combustibles o producirlos internamente, porque es necesario contar con importaciones regulares y adecuada logística, entre otros aspectos.
Compra de petróleo crudo para reactivar refinerías
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