Confirmar el pión (o mesón pi), aportar a la llegada del hombre a la Luna y ayudar a entender el cambio climático, son algunos de los aportes a la ciencia del mundo que nacieron desde el Laboratorio de Física Cósmica de Chacaltaya. Por eso y más, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) impulsa la postulación de este sitio para buscar su reconocimiento como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
“Desde aquí se da la información para el mundo en el área de rayos cósmicos y de física y química atmosférica. (…) Es un día muy especial, no solo para la universidad, no solo para Bolivia, sino, para la ciencia en el mundo entero. Así que a partir de hoy lanzamos la campaña del laboratorio del Chacaltaya como patrimonio de la Unesco”, señaló la rectora de la UMSA, María Eugenia García, durante el evento realizado la pasada jornada en el mismo lugar.
El laboratorio se encuentra a más de 5.200 metros de altura, en una montaña que, hasta antes del 2009, era un glaciar que, con el tiempo desapareció. Sin embargo, el lugar mantiene una historia científica de más de ocho décadas.
En este lugar, según García, se desarrolla investigación en la temática de dos áreas fundamentales donde, incluso, por los años ’49 y ‘50 las investigaciones realizadas dieron a científicos conseguir premios noveles.
“(El laboratorio) está en Bolivia, pero que la ciencia repercute en el mundo. Son casi 80 años que tiene este laboratorio, investigaciones que concluyeron en premios nobel por parte de diferentes investigadores, entre ellos japoneses”, recalcó la autoridad universitaria, a tiempo de detallar que, por la posición geográfica y por la altura del lugar, su aporte es invaluable.
“Miden partículas, monóxido de carbono (…) es un lugar fundamental, un lugar donde realmente aquí ha nacido la ciencia en Bolivia”, aseguró la rectora.
El procedimiento para lograr el nombramiento del laboratorio como patrimonio, según García, no tiene un tiempo definido, requiere de mucho trabajo desde el municipio, la Gobernación y luego a nivel nacional, por lo que apelan a todos para que apoyen la iniciativa y se logre el objetivo.
APORTE
“El descubrimiento hecho aquí, en este laboratorio, nos ha permitido, no solamente ser como país parte de la literatura científica mundial, sino lo más importante la producción del conocimiento científico que ha transformado nuestra manera de comprender la naturaleza de la materia”, dijo el director del laboratorio, Martín Zubieta, a tiempo de recalcar que “Bolivia si hace ciencia”.
A su criterio, se trata de un laboratorio muy particular, con historia única en el mundo. Fundado en 1952, pero previo a eso, en 1947, se da la confirmación del descubrimiento de la existencia de la partícula subatómica (pión) predicha por el físico japonés Hideki Yukawa, con la que “se explica la verdadera naturaleza nuclear de la materia”.
El brasileño César Lattes, quien trabajaba con el grupo del físico británico Cecil Powell, llevó detectores hasta Chacaltaya con el apoyo del científico español Ismael Escobar, que ya realizaba observaciones meteorológicas en la montaña. La altura fue determinante: muchas partículas procedentes del espacio chocan con la atmósfera y producen otras que pueden desaparecer antes de alcanzar zonas más bajas.
En Chacaltaya se registraron 30 eventos relacionados con la investigación, mientras que, en una zona montañosa de los Pirineos, en Francia, se habían observado apenas dos. Esas evidencias contribuyeron a confirmar la existencia del mesón pi, conocido ahora como pión.
“Sin este conocimiento, hoy en día, no podríamos manipular la materia de manera de que podamos, incluso, sacar provecho. Porque en la escala nuclear esta presente una gran cantidad de energía y esta energía puede ser aprovechada para poder ser de beneficio de los seres humanos. Por otro lado, también aporta en la parte de la medicina, la medicina nuclear”, apuntó Zubieta.
El hallazgo vinculó a Chacaltaya con dos científicos que posteriormente recibieron el Premio Nobel de Física. Yukawa fue reconocido en 1949 por su predicción teórica de los mesones y Powell obtuvo el galardón en 1950 por el desarrollo del método fotográfico para estudiar procesos nucleares y los descubrimientos realizados con esa técnica.
LLEGADA A LA LUNA
En 1962, científicos estadounidenses llegaron al sitio enviados por el programa de Astrogeología del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) para observar dos regiones del sistema Tierra-Luna conocidas como puntos de libración L4 y L5.
En esas regiones, situadas en posiciones determinadas respecto de la Tierra y la Luna, los investigadores buscaban evidencias de las llamadas nubes de Kordylewski, concentraciones muy tenues de polvo que podían incluir material procedente de la Luna. El estudio formaba parte de las investigaciones destinadas a comprender mejor el entorno espacial que comenzaba a explorar el ser humano.
Estos, entre otros aportes, son parte del laboratorio del Chacaltaya que lo hacen merecedor al reconocimiento mundial, por el que pretenden que sea nominado a patrimonio de la humanidad.

