InicioCine MundoSobre la producción de El Corazón de la Bestia

Sobre la producción de El Corazón de la Bestia

El director David Ayer cree que ninguna gran historia debería quedar sin contar y, en cuanto leyó el guion de EL CORAZÓN DE LA BESTIA, supo que quería ser él quien la narrara. “Sencillamente, era uno de los mejores textos que había leído en mi vida”, afirma. “No solo me hizo llorar; me hizo llorar a lágrima viva. Tenía que detenerme a asimilarlo un poco y luego retomar la lectura unas páginas más”.
El director es conocido por sus historias cinéticas y descarnadas sobre la hermandad y la perseverancia, como la aventura de acción ambientada en la Segunda Guerra Mundial Fury y el crudo drama policiaco urbano de estilo documental End of Watch. Vio al sargento mayor James Belmont (Brad Pitt) y al comando canino Odin como hermanos de armas, cada uno dispuesto a hacer lo que fuera necesario para mantener vivo al otro.
“Después de sobrevivir a lo imposible en Irak y Afganistán, juntos enfrentan un desafío más”, dice Ayer. “En mi mente, James le había hecho una promesa al perro, algo como: ‘Si sobrevivimos a esto, voy a llevarte a pescar’. Hay algo magnético en quedar varado en la naturaleza. Todos hemos pasado frío.
Todos nos hemos perdido. Todos hemos pasado hambre. Esta película lleva al público por ese viaje y hace que se pregunte: ¿yo podría sobrevivir a esto? Pero también es la historia de dos compañeros leales que nunca se abandonan, que se preocupan más por la seguridad del otro que por la propia y que se sacrificarían por el otro sin pensarlo”.
Los productores Damien Chazelle, director ganador del Oscar® por La La Land, y su socia Olivia Hamilton tuvieron la misma reacción. “La sencillez del guion y su descripción del hombre contra la naturaleza nos atraparon”, dice Hamilton. “No pretendía ser complicado y podía conectar con un público muy amplio. Sí, es una película de acción y aventura, pero también tiene muchísimo corazón».
Nunca tuvieron duda alguna sobre quién querían que dirigiera. Tenía que ser Ayer. “David sabe conectar con la experiencia emocional, mítica y visceral de ver una película”, explica Hamilton. “Además, él mismo fue militar: era submarinista y se alistó a los 19 años. Ha mantenido contacto con muchas personas de las fuerzas armadas y estaba decidido a que cada detalle en pantalla estuviera a su altura. Todos los pequeños detalles y hallazgos de la película provienen de la vida real”.
Los productores y Ayer se alegraron al descubrir que compartían la misma visión de la película. “Olivia y Damien entienden cómo piensa un director y, de hecho, aportaron mucha orientación para mantener el proceso encaminado”, dice Ayer. “Todos vimos algo poético en la manera de retratar la relación entre James y Odin. La película trata, en gran medida, del amor que se tienen. Trata de la confianza. Trata de la resistencia espiritual y de no abandonar nunca a alguien cercano. Y luego estaba Brad. Todos habíamos trabajado antes con él, así que sentimos que volvíamos a reunir a la familia”.
Esa visión compartida fue igual de importante para el productor Marty Bowen, a quien atrajeron el núcleo emocional de la historia y la relación que ocupa su centro.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -

MÁS POPULARES