La madrugada de este martes llegaron a La Paz los 189,42 kilogramos de oro secuestrados el 22 de julio en el aeropuerto de Viru Viru.
El mineral fue transportado en un vuelo comercial bajo el resguardo de agentes de Inteligencia para quedar en custodia del Banco Central de Bolivia (BCB).
El cargamento —distribuido dentro de cuatro maletas— tenía como destino final Dubái, pero fue frenado por la FELCC tras detectarse irregularidades en la documentación de exportación.
Pese al tiempo transcurrido, nadie se ha presentado legalmente a reclamar la propiedad del mineral, aunque figura a nombre de una empresa registrada en el país.
Por este hecho, un joven de 22 años cumple 150 días de prisión preventiva en Palmasola, sospechoso de actuar como testaferro.
Además, la Fiscalía investiga a una aeronave de taxi aéreo de origen brasilero involucrada en el traslado, la cual no contaba con la autorización correspondiente.
