Una histórica tormenta de nieve en el norte y oeste de Japón provocó al menos 35 muertes y 393 heridos. Las prefecturas de Niigata, Aomori y Akita son las más castigadas, con comunidades aisladas, cierre de escuelas y la suspensión de servicios del tren bala por el temporal.
El gobernador de Aomori, Soichiro Miyashita, desplegó a las Fuerzas de Autodefensa de Japón para rescatar a ciudadanos atrapados. La Agencia de Gestión de Incendios y Desastres reportó que la mayoría de los decesos ocurrió por colapsos de techos y accidentes durante la limpieza.
El portavoz gubernamental, Minoru Kihara, advirtió sobre el riesgo de avalanchas debido a un súbito ascenso de temperatura a 8 °C, lo que genera deshielo peligroso. Se prevé que el frío extremo y nuevas nevadas regresen el fin de semana, manteniendo la alerta en 15 prefecturas. (Agencias)
