A diferencia de muchos otros, no me opongo a la guerra sucia; creo que es algo común en la política. También muestra qué tan preparado está el candidato para recibir ataques y cuál es su capacidad de respuesta. En lo personal, soy admirador de Trump, por lo que discursos duros y crudos en contra del rival son algo que apruebo y que no pienso juzgar o criticar como lo hace cierta clase intelectual. Cada candidato debe saber defenderse de los ataques; lo que sí es inadmisible es dejarse “masacrar” por el oponente.
En Bolivia, hay un equipo de campaña que ha sabido llevar la guerra sucia a otro nivel y ya ha dado de baja a varios candidatos. El equipo de LIBRE se ha encargado de satanizar a todos sus opositores, tachándolos de zurdos o masistas. Por ejemplo, a Samuel le recordaban todo este tiempo sus lazos con la Internacional Socialista, mientras que a Manfred lo llamaban Masfred. Estos dos candidatos no supieron defenderse en su momento y por eso no han llegado a la segunda vuelta; a la mayoría del pueblo le gustan los líderes fuertes y seguros.
Ya en la segunda vuelta, el equipo de LIBRE se está encargando de atacar a Rodrigo Paz y a Edmand Lara de manera letal; quieren hacerlos quedar por todos lados como masistas. La idea pasa por radicalizar al electorado y volver a utilizar el voto útil, mostrando que el MAS no fue derrotado sino traspasado a otro partido.
Tal como estimaba en notas anteriores, el equipo del PDC no iba a ser como el de UNIDAD; una respuesta era de esperarse. En los últimos días salieron a la luz tweets de carácter racista emitidos por parte del candidato a vicepresidente Juan Velasco. En los mismos se decía que los collas debían ser “asesinados”. Algo muy grave, pero que además múltiples verificadoras confirmaron. Es evidente que los tweets son reales y esto realmente ha puesto un freno a los avances de la guerra sucia de LIBRE.
Jorge Quiroga no es un candidato carismático, tiene un techo de crecimiento muy limitado y no tiene en su binomio a alguien que lo complemente, sino más bien que funge como carga. Cada avance que lograba la guerra sucia era fundamental para tener chances de ganar la segunda vuelta, pero esta metida de pata de Velasco, sin dudas, lo deja en una posición muy delicada. Si bien Paz cuenta con una ventaja considerable, la guerra sucia logró quitarle una parte de los votos, pero todo esto ahora está en vilo.
LIBRE las hizo, y ahora las está pagando, y de qué forma. Parece que el impacto fue muy fuerte, pues Jorge y JP salieron a pedir que les dejen de “tirar barro” y que son víctimas de una guerra sucia desmedida. De igual forma, han cambiado sus spots publicitarios y los están enfocando en nichos más específicos de votantes. Lo que me parece cobarde y cínico es iniciar con la guerra sucia, pero ahora, cuando te contestan, hacerse la víctima. En la vida hay que ser lo suficientemente valiente y consecuente, no buscar excusas. Por eso me gusta Trump y otros líderes de este tipo; son capaces de seguir firmes pese a todos los ataques.
Para rematar, en el debate vicepresidencial, Edmand Lara adoptó una postura agresiva en contra de JP. Fue un escenario triste, en donde JP mostró ser para algunos un “caballero”, para otros un pusilánime.
Al terminar dicho debate, de nuevo LIBRE se quejó y afirmó que solo fueron a ser insultados. ¿Lara actuó con prepotencia y agresividad? Efectivamente. Pero también porque él fue víctima de la guerra sucia y sus ganas de “desquitarse” creo que no pueden ser juzgadas duramente. Después de todo, LIBRE quiso entrar a un terreno de esta naturaleza; ahora debe estar preparado para aguantar lo que se venga. En la guerra sucia, o te levantas y combates hasta el final, o te desplomas dando una imagen de debilidad. Queda claro que hay muy pocos líderes con el temple y seguridad de Trump.
Respecto a la guerra sucia
Fabian Freire
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