El beneficio del vinagre de manzana por su alto contenido de ácido acético tiene potentes efectos biológicos y puede matar muchos tipos de bacterias o evitar que se multipliquen.
La mayor parte de la investigación que respalda los efectos positivos del vinagre de manzana para la salud. Sin embargo, algunos estudios sugieren que efectivamente el vinagre podría tener beneficios para la salud metabólica humana.
Pérdida de peso, disminución del apetito y aumento de la saciedad
El vinagre de manzana a menudo se promociona como un recurso para bajar de peso. Sin embargo, la mayor parte de la evidencia en este sentido proviene de estudios en ratones y ratas que demuestran que el ácido acético puede aumentar el ritmo o velocidad de quema de grasa y evitar el aumento de peso.
Algunos estudios han encontrado que el vinagre puede reducir el hambre al aumentar la sensación de saciedad, con lo que ayudaría a las personas a comer menos calorías. Este podría ser uno de los principales mecanismos por los cuales el vinagre de manzana ayuda con la pérdida de peso.
Pero a la fecha sólo dos estudios clínicos sugieren que el vinagre de manzana podría ayudar a las personas a perder peso. Y aunque los resultados de estos estudios son alentadores, se necesitan pruebas adicionales para confirmar que esto es así.
Mejora en la sensibilidad a la insulina
Además de reducir los niveles de glucosa en sangre, el vinagre de manzana puede ayudar a aumentar la sensibilidad a la insulina y a disminuir la respuesta a la insulina después de la comida cuando se lo consume con una comida alta en carbohidratos.
Reducción en los niveles de colesterol
El vinagre de manzana puede reducir el colesterol y mejorar la salud del corazón. Varios estudios en animales han demostrado que el vinagre puede reducir los triglicéridos en la sangre, el colesterol y la presión arterial. Esto podría llegar a reducir el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas.
Protección contra el cáncer
El vinagre de manzana también podría tener efectos de protección contra el cáncer. Algunos estudios en ratas han demostrado que puede retardar el crecimiento de las células del cáncer y reducir los tumores.
