El Festival Gastronómico de Total Conference 2025 es el resultado final de decisiones científicas y estratégicas respecto a la ganadería y agricultura. Desde la genética pasando por la técnica del fuego hasta la cocción, se mostró cómo la innovación en el agronegocio puede traducirse en experiencias culinarias cocinadas con maestría desde el amanecer.
Entre paneles técnicos, modelos económicos y estrategias de innovación, el Festival Gastronómico de Total Conference 2025 emergió como un espacio de pausa, de encuentro y de revelación. No fue simplemente una muestra culinaria, sino una puesta en escena de lo que Bolivia es capaz de producir, compartir y emocionar.
Bajo la dirección de Cristiano Botelho y un equipo de chefs especializados, esa experiencia culinaria fue diseñada para conectar directamente lo que se discute en el escenario con lo que se sirve en el plato.
Para Botelho, el concepto de Total Conference es traer una experiencia innovadora comenzando con charlas sobre genética, mejoramiento y nutrición, y el producto final es obtener carne de mejor sabor, mayor rendimiento y calidad. “La manera de comprobarlo es a través de un churrasco, una pasión que comparten Brasil y Bolivia”, detalló el chef.
En ese contexto, el Parque Ecológico de la Fexpocruz comenzó a llenarse de aromas que evocaban tradición, paciencia y maestría. El fuego encendido desde las seis de la mañana para cocinar las carnes más emblemáticas no solo marcó el inicio de una jornada gastronómica de más de 12 horas, sino también el compromiso con una experiencia que respeta los tiempos, los procesos y las raíces.
Cada estación de carne, siete en total, fue pensada como una narrativa en sí misma, dijo Cristian Botelho, zootecnista, cantante y maestro de parrilla y organizador del festival. Los cortes seleccionados con precisión, técnicas de cocción que combinaban lo ancestral con lo contemporáneo y una presentación que hablaba tanto del sabor como de estrategia de los maestros de la gastronomía que acompañaron cada estación.
La preparación de más de 800 kilos de carne no fue una hazaña logística, destacó Botelho, sino una declaración de confianza en la capacidad productiva del país que está evolucionando. “La carne es solo el vehículo; lo que importó fue lo que pasó alrededor del fuego”.
Uno de los momentos más esperados fue el almuerzo liderado por el Chef Allan Vila Espejo junto al Chef Luiz Qualiari y el equipo del IGA que representaron los principios de calidad, técnica y nutrición de la carne de cerdo.
“El objetivo es demostrar la calidad de la carne que comienza en la crianza y nutrición, y brindar una experiencia completa y conexión entre lo que se dice y lo que se prueba”, indicó.
Botelho compartió que trabajar con el Chef Alan y Luiz siempre trae sorpresas: “Es un equipo muy unido y eso se refleja en el resultado. Es divertido, relajado, pero con mucha profesionalidad”.
EL SABOR DE CADA ESTACIÓN DE CARNE
Cada corte servido en las siete estaciones tenía una historia detrás. Algunos provenían de animales jóvenes criados bajo altos estándares, otros eran resultado de años de trabajo en genética, nutrición y manejo animal.
Costillares fogo de chão. El chef Charly, un experto parrillero con más de diez años de experiencia en eventos y de trabajar con frigoríficos importantes en Bolivia, colaborador de chefs internacionales como Cristiano Botelho cocinó las costillas durante 12 horas a fuego lento. En su preparación destacó el sabor puro de la carne, con una cocción artesanal que la dejó suave, jugosa y llena de carácter. Los acompañamientos fueron pure de papa dulce y farofa de tocino.
Cerdo a la cruz. Esta estación estuvo a cargo de los chefs Eduardo Pacheco de Mesquita y Hugo Rocha González. La carne se preparó con una técnica tradicional de asado típica del campo en países como Argentina, Chile y Bolivia. El cordero se asó entero al aire libre, abierto en forma de cruz sobre un fuego de leña o brasas, un método rústico y muy sabroso que deja la carne dorada por fuera y tierna por dentro. Este plato se sirvió con gremolata de menta y farofa de ajo poro.
El chef Eduardo Pacheco de Mesquita tiene más de cinco años de experiencia en preparaciones de carne, curador del evento “Brasa e Fogo”, uno de los mayores festivales de churrasco del estado de Goiás en Brasil, especialista en Fogo de Chão y Parrilla; por su parte, el chef Hugo Rocha González es un cocinero profesional egresado de IGA, con una trayectoria de ocho años, pasó por las cocinas del Hotel Los Tajibos y sus restaurantes Jardín de Asia, Piegari y la Terraza. También tiene experiencia como chef personal de los equipos Allways Ready, The Strongest y Cienciano del Perú, actualmente propietario de Osso Burger SCZ.
Festival gastronómico de Total Conference conectó conocimiento técnico con sabor
- Advertisment -
