Cerca de seis personas fallecidas y una veintena de heridos. Este fue el saldo de la segunda jornada de la represalia rusa contra Ucrania por la Operación Telaraña, el inédito ataque con el que las fuerzas de Kiev destruyeron parte de la flota de bombarderos estratégicos del Kremlin.
Además, dos personas murieron en Rusia por ataques del Ejército ucraniano. El grueso de los ataques rusos se concentraron contra la ciudad de Járkov, la segunda más poblada de Ucrania, la cual sufrió “el mayor” ataque desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, según el alcalde Igor Terehkov.
Durante la madrugada de ayer, nueve misiles y 206 drones fueron lanzados por la aviación y el Ejército ruso, de acuerdo con las autoridades militares de Kiev, las cuales aseguraron haber derribado más del 80% de los vehículos no tripulados.
Sin embargo, en horas de la tarde el alcalde informó de un nuevo ataque, en el cual dos bombas teledirigidas cayeron en el centro de la ciudad y dejaron al menos una persona fallecida y otras heridas, reportó el servicio ruso de la BBC.
Un bebé de apenas meses de nacido y una niña de 14 años figuran entre los lesionados durante la jornada, indicó Terehkov, quien no descartó que el número de víctimas aumente en el transcurso del día, porque los equipos de rescate continúan con sus labores de remoción de los escombros.
SALVADOS POR MILAGRO
La nueva jornada de bombardeos rusos contra Járkov rompió la tranquilidad de la noche y apenas dio tiempo a sus habitantes para refugiarse.
“Cuando el zumbido de los drones llegó justo encima de nuestra casa, cogimos a nuestro perro y a nuestros gatos y nos escondimos detrás de la pared del pasillo”, declaró a Reuters Aliona Lukianova, propietaria de uno de los apartamentos dañados en la ciudad.
“Nos sentamos en el suelo y entonces explotó”, narró.
“Apenas habían pasado 20 segundos desde que nos escondimos cuando se produjo la explosión”, sostuvo.
18 edificios de apartamentos y unas 13 casas resultaron dañadas de la urbe, la cual está a menos de 50 kilómetros de la frontera rusa y que al inicio de la invasión cayó en manos de las fuerzas de Moscú.
Rusia fue acusada en reiteradas ocasiones por Ucrania de dirigir sus ataques hacia zonas civiles, algo prohibido por el derecho internacional humanitario y el IV Convenio de Ginebra relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempos de guerra.
En la ciudad de Jersón se registró la muerte de un matrimonio. También se presentaron ataques por parte de drones rusos que causaron importantes daños.
En tanto, Rusia no fue la única que lanzó ataques en la noche del viernes y la madrugada ayer, Ucrania también disparó drones contra el territorio vecino.
Decenas de vehículos no tripulados, cargados con explosivos, cayeron en la provincia de Belgorod (fronteriza con la ucraniana Járkov), dejando al menos tres heridos, detalló su gobernador, Vyacheslav Gladkov.
Unos de los aparatos impactó sobre un vehículo en el que viajaba una mujer, anunció el servicio ruso de la BBC.
Otro de los artefactos cayó cerca del pueblo de Ustinka también sobre un automóvil, en el que viajaban dos hombres, los cuales terminaron en un hospital, señaló el gobernador.
Sobre los cielos de las regiones de Bryansk, Kaluga, Smolensk y Moscú también volaron drones ucranianos, los cuales fueron “interceptados” y “destruidos”, aseguró el Ministerio de Defensa.
GOLPE A LA AVIACIÓN
Pese a que la actual ola de ataques es la respuesta rusa a la operación ucraniana que, a principios de mes, destruyó parte de la flota de bombarderos estratégicos del Kremlin, Kiev insiste en golpear a la aviación rusa.
“Esta mañana (ayer) como resultado de una exitosa operación de la Fuerza Aérea en dirección a (la provincia rusa de) Kursk, un avión de combate ruso Su-35 fue derribado”, informaron las autoridades militares ucranianas.
Aunque Moscú no confirmó oficialmente el derribo del aparato, desde canales de Telegram gestionados por pilotos rusos se dio por hecho el suceso.
“Los pilotos están bien, están vivos”, se lee en un mensaje publicado en el canal “Transmisiones Voevoda”.
“Un Su-35S se perdió en la región de Kursk. El piloto fue rescatado”, confirmó Fighterbomber, un bloguero asociado con las Fuerzas Aeroespaciales Rusas, reportó el servicio ruso de la BBC.
El Sukhoi Su-35 es un avión a reacción avanzado, una evolución del antiguo Su-27, utilizado principalmente como caza y es el equivalente al F-15 de Estados Unidos.
Este aparato, nacido a finales de la década de 1980, fue modificado por Rusia para desplegar bombas planeadoras, bombas “tontas” equipadas con kits de guiado que causaron una destrucción generalizada en el este de Ucrania. También se utiliza para patrullar los cielos contra otras aeronaves.
La represalia rusa en contra de Ucrania comenzó entre la noche del jueves y la mañana del viernes, cuando Moscú lanzó sobre su vecino 407 drones, 38 misiles de crucero y seis balísticos, dejando tres muertos y 50 heridos.
Estos ataques son la respuesta a la audaz operación militar que Kyiv desarrolló el pasado 1 de junio y en la que bombardeó al menos cuatro bases militares rusas, algunas de ellas ubicadas en zonas tan aisladas como las cercanías del Ártico y Siberia, en las que destruyó parte de la flota de aviones. (BBC News Mundo)
