Las acciones de la compañía han caído un 50% tras el abandono de la promesa de un coche asequible, lo que ha llevado a los inversores a perder confianza en la visión del multimillonario. En un evento reciente, Tesla se encuentra en medio de una de sus peores crisis bursátiles debido al incumplimiento de sus compromisos relacionados con modelos económicos.
Desde diciembre de 2023, Tesla ha visto un desplome del 50% en su cotización, reflejando la gestión errática de Musk y sus constantes promesas no cumplidas sobre vehículos asequibles, así como una desaceleración en las ventas globales. La situación es tan crítica que varios bancos de inversión han declarado abiertamente que se encuentra en «código rojo», un término que solía asociarse con la compañía líder en el sector de coches eléctricos.
Según informa Futurism, esta caída en la bolsa va más allá de un simple ajuste de mercado. Los inversores comienzan a cuestionar la capacidad de Tesla para mantener su liderazgo en el sector eléctrico, especialmente después de que sus acciones cayeran un 7% en un solo día. Las ventas también están disminuyendo, particularmente en China y Europa, donde los costos de importación han aumentado considerablemente.
El mito del coche asequible: ¿por qué Musk ya no lo considera viable?
El abandono del proyecto de un coche popular ha sido la última desilusión para los seguidores de la marca. Musk no dudó en calificar como «inútil» su propio plan maestro de 2022 para lanzar un vehículo de 25,000 dólares. Además, el Cybertruck ha resultado ser un fracaso comercial, con ventas estancadas entre 9,000 y 12,000 unidades en el último trimestre de 2024, lo que parece haber desalentado a Musk a arriesgarse con otro modelo.
En lugar de ello, Tesla está apostando todo por la conducción autónoma total, un proyecto en el que Musk ha invertido recursos durante años sin obtener resultados definitivos. El «Cybercab» se presenta como la solución para la compañía, aunque pocos en Wall Street creen ya en sus promesas tras una década de fechas incumplidas relacionadas con la autonomía total.
Por si fuera poco, los tuits y posturas políticas de Musk han provocado un récord histórico en devoluciones de vehículos por parte de clientes insatisfechos. El biógrafo Seth Abramson ha señalado preocupaciones sobre el deterioro mental del multimillonario y su consumo de sustancias, sugiriendo problemas de depresión y estrés que podrían estar afectando su capacidad para liderar la empresa.
Los cambios constantes en la estrategia han dejado confundidos incluso a sus seguidores más leales, quienes comparan la situación actual de Tesla con el caos que Musk generó tras adquirir Twitter/X. En un giro inesperado, Musk ha anunciado una «actualización en vivo» durante la próxima presentación de resultados, rompiendo su propia regla de no hacer anuncios en estas ocasiones.
¿Estamos ante un momento crucial para Tesla o simplemente ante otro episodio de ilusiones pasajeras? Los analistas tienden a pensar que es lo segundo. Mientras Musk continúa vendiendo sueños, los competidores tradicionales están reduciendo mes a mes la ventaja tecnológica que Tesla había construido durante años como pionero solitario.
