Se escribe la historia en cuanto suceden los hechos. La búsqueda posterior de más detalles contribuirá a su esclarecimiento definitivo. Por ello escribimos lo siguiente.
El objetivo tendente a reducir la pobreza, según la memoria histórica, fue un discurso manejado por la mayoría de los gobiernos de turno. Pero, lamentablemente, no se pudo erradicar ese mal crónico, por cuanto se ha multiplicado, hoy como ayer. Pese a los esfuerzos hechos en su momento. Pese a que el país contaba, en tiempos de las “vacas gordas”, con cuantiosos recursos económicos, como producto de la exportación de gas a mercados regionales. Pero los fabulosos ingresos que percibía el Estado, por ese concepto, no fueron dirigidos, preferentemente, a una efectiva reducción de la pobreza, sino a otros propósitos, algunos cuestionables. “La economía está blindada, por el apoyo de 8.460 millones de dólares en Reservas Internacionales Netas (RIN)”, dijo, hace 14 años, la autoridad encargada de las finanzas públicas (1).
En vez de dar prioridad a la lucha contra la pobreza, se dio más importancia a temas relativos con la perpetuación en el Poder. Como las canchitas de césped sintético u otras obras, construidas en diferentes puntos del país, que hoy son conocidas como “elefantes blancos”. Enumerarlas, no viene al caso.
“El porcentaje de pobres extremos, tanto a nivel como urbano y rural, se redujo poco en la última gestión, por lo que se plantea la urgencia de redoblar esfuerzos orientados principalmente a mejorar la capacidad de generación de ingresos de las personas más vulnerables, para alcanzar las previsiones de reducción de pobreza planteada en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) y así cumplir la meta fijada para el 2015”, señaló, en 2008, la Unidad de Políticas Sociales y Económicas (UDAPE) (2). Lo que es verdad.
Sector público, privado y organismos internacionales, inclusive, estuvieron involucrados en la lucha contra la pobreza, en el periodo entre el 2004 y 2014. La bonanza económica, consecuencia del boom gasífero, significaba una realidad increíble, en la “Bolivia Saudí”. Pero la profusión de billetes verdes, no fue debidamente aprovechada ni utilizada con aquel propósito, por las instancias estatales respectivas.
“La Corporación Andina de Fomento (CAF) financiará el diseño de la estrategia para erradicar la extrema pobreza y el fortalecimiento de la gestión socio ambiental en el sudeste boliviano, cuyo monto alcanza a 621.700 dólares”, señala una nota periodística (3). He ahí la intervención de un organismo internacional, en momentos que la pobreza se profundizaba en el año 2008.
En suma: aún hay mucho por hacer para reducir la pobreza.
NOTAS
(1) “Proyectan que crisis económica golpeará con más fuerza al país”. EL DIARIO, La Paz – Bolivia, 22 de septiembre de 2009.
(2) “Lucha contra extrema pobreza avanzó poco”. EL DIARIO, 20 de noviembre de 2008.
(3) “CAF apoya lucha contra la pobreza y la protección del medio ambiente”. EL DIARIO, 22 de noviembre de 2008.
