El cantautor y compositor boliviano Luis Rico Arancibia falleció, según reportaron familiares y allegados.
Su partida enluta a la música nacional y deja un legado de más de cinco décadas dedicadas a retratar, a través de sus canciones, la historia, la cultura y las luchas del pueblo boliviano.
Nacido el 15 de mayo de 1945 en Tupiza, Potosí, Rico se convirtió en uno de los principales exponentes de la canción social en el país. Su obra recorrió distintas realidades de Bolivia y dio voz a historias y personajes que forman parte de la memoria colectiva.
Entre sus composiciones e interpretaciones más recordadas están Cuando tenga la tierra, Moto Méndez, El Último Tinku en París y Matrimonio en el conventillo.
Su compromiso artístico también estuvo ligado a la defensa de la democracia y los derechos sociales.
Durante las dictaduras militares, su postura política y el contenido de sus canciones lo llevaron al exilio en dos ocasiones: en 1975, durante el régimen de Hugo Banzer, fue enviado a Francia; y en 1980, durante el gobierno de Luis García Meza, tuvo que salir hacia México.
Su trayectoria fue reconocida con el Premio Nacional de Cultura de Bolivia en 2013 y el Premio Maya Internacional en 2024.
Con su partida, el país despide a un artista cuya voz y composiciones acompañaron distintas generaciones y mantuvieron vivas historias, reivindicaciones y expresiones de la identidad boliviana.
