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Transformación docente: formación continua y desafíos

Abad Samuel Guarachi Mamani

La reconfiguración y fortalecimiento de la formación docente en Bolivia se presenta como una necesidad prioritaria para responder a los retos pedagógicos y a las exigencias tecnológicas del Siglo XXI. Ante los avances impulsados por el Sistema Educativo, resulta fundamental replantear tanto la formación inicial como la actualización continua de los docentes, orientándolas hacia una visión integradora y con sentido de futuro.
No existe una fórmula única ni un modelo homogéneo para transformar la práctica docente. La consolidación de nuevos espacios de aprendizaje e innovación exige articular el esfuerzo conjunto de las autoridades del Ministerio de Educación, las Instituciones de Formación de Maestros (ESFM y UNEFCO), los equipos de investigación pedagógica, las confederaciones y federaciones del magisterio, así como de los propios líderes comunitarios y consejeros educativos. Esta colaboración comunitaria permitirá territorializar las políticas educativas y responder con pertinencia a la diversidad socio-cultural de nuestras regiones urbanas y rurales.
La formación docente no puede mantenerse al margen de la cultura digital y del modo en que ésta altera la circulación del conocimiento. Sin asumir la tecnología como una solución mágica o panacea, es imprescindible incorporar los medios y plataformas digitales bajo una doble dimensión:
• Como medio, para enriquecer los itinerarios de desarrollo profesional mediante modalidades de capacitación virtuales, híbridas y a distancia, que alcancen a los docentes de todas las provincias y distritos del país.
• Como objeto de estudio y reflexión crítica, investigando el impacto pedagógico, los alcances epistémicos y éticos, así como los puntos ciegos y brechas de conectividad que persisten en la sociedad.
Una política eficaz de desarrollo profesional debe abordar de manera directa los factores de desgaste y deserción en el ejercicio docente. Elevar la calidad del sistema requiere no solo atraer a postulantes vocacionales, sino garantizar condiciones institucionales de soporte y trabajo en equipo.
Como se evidenció durante la emergencia sanitaria por la pandemia del covid-19, la falta de plataformas tecnológicas accesibles, la brecha de equipamiento y la escasez de formación en competencias digitales provocaron niveles significativos de estrés y agotamiento laboral en los maestros. Para asegurar el éxito profesional y el bienestar del magisterio, es indispensable dotar a las unidades educativas de la infraestructura adecuada, recursos pedagógicos diversificados y espacios reales de trabajo colaborativo e interdisciplinario.

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