Recuperar la confianza en el sistema financiero ante la escasez de divisas por la crisis que atraviesa Bolivia y dar condiciones para que el Estado tenga capacidades de control sobre la explotación de oro son condiciones necesarias para que los mineros auríferos ingresen al país los dólares que generan por la exportación de este recurso natural, según la Fundación Jubileo.
Ante la escasez de dólares en el país, el Gobierno nacional aprobó, en octubre, el Decreto Supremo 5747 que obliga a los exportadores de oro a depositar en el sistema financiero al menos el 80% de las divisas generadas por sus ventas al exterior.
Esa medida fue analizada en el programa radial “Detrás de los Números” de la Plataforma para la Incidencia Económico Social, que cada jueves se difunde por la red Erbol.
El director de Fundación Jubileo, Juan Carlos Núñez, explicó que la nueva norma establece que “el 80% de los dólares que generen tiene que entrar obligatoriamente a Bolivia a través de una cuenta en un banco nacional”.
Esa disposición busca dotar de divisas al mercado cambiario interno y permitir aliviar la presión sobre el Estado ante la crisis cambiaria (escasez de dólares) y frente a las obligaciones en divisas, como la importación de combustibles.
Sin embargo, advirtió sobre las debilidades institucionales para lograr la aplicación de la norma: “La pregunta es: ¿qué capacidad hay del Estado para tener la institucionalidad necesaria para cumplir con este rol?”.
El economista Ronaldo Terrazas, investigador y economista, detalló que el control recaerá en el nuevo formulario M-03 del Senarecom. Advirtió que la medida podría no ser efectiva debido a la desconfianza generalizada.
“Obligar a traer los dólares, lo que dicen, no sirve de mucho si la gente tiene miedo de guardarlos en el banco… los trámites se ponen muy difíciles y algunos podrían volverse a tentar a llevarse el oro por el contrabando y no declarar nada”, agregó.
En criterio de René Martínez, analista en finanzas públicas de Fundación Jubileo, las operaciones del Banco Central de Bolivia (BCB) relacionadas con el oro, en las gestiones previas, se han orientado a ser un vendedor y comprador del metal por la urgencia de liquidez. Recordó que el país, lamentablemente, bajo la ley de 2023 vendió la mitad de sus reservas internacionales en oro “para cubrir la emergencia del día a día” en importaciones.
La legislación de 2023, denominada Ley de Compra de Oro destinado al Fortalecimiento de las Reservas Internacionales, en la práctica, no cumplió con ese cometido; por el contrario, fue utilizada para la venta de las reservas de oro. Si no se hubiera aprobado esa norma, el país contaría con reservas en oro por un valor aproximado de 6.400 millones de dólares, es decir, más del doble de lo que actualmente se tiene.
Por otro lado, Martínez cuestionó el modelo de explotación minera actual. Subrayó que los cooperativistas “están extrayendo recursos naturales que son de todos los bolivianos… no son precisamente productores de oro, son extractores y están explotando la riqueza natural que es de todos”; al respecto, dijo que el aporte tributario del sector es prácticamente nulo, tema que también debería ser abordado a través de políticas estructurales que graven de manera justa la explotación de los recursos de los bolivianos.
En el sistema financiero
Plantean dos condiciones para que auríferos entreguen 80% de dólares
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