Más de un centenar de cabezas de ganado murió por la sequía en Pasorapa, Omereque y Mizque, en el cono sur de Cochabamba, mientras la falta de agua y forraje amenaza a miles de animales. Los gobiernos municipales evalúan los daños para gestionar ayuda ante la emergencia.
En Pasorapa, cerca de 33.000 reses están en riesgo por la reducción de las reservas de agua y la ausencia de lluvias, según reportes de medios locales. Los productores recurren a la tuna para alimentar e hidratar al ganado, pero el uso constante de esta planta también agota sus reservas.
La situación es crítica en el Cañón de Pérez, donde dos vacas quedaron atrapadas en el barro al intentar llegar al agua de una laguna seca. Una estaba en estado grave y otro animal adulto murió en circunstancias similares, informó Red Uno.
Ante la emergencia, comunarios solicitaron apoyo a las autoridades departamentales y nacionales para abastecer de agua los atajados y garantizar la provisión de forraje en las zonas afectadas. (Cochabamba, agencias)
