Hace unos días nos visitó oficialmente el presidente chileno José Antonio Kast. La presencia de un presidente de ese país vecino, se dio luego de setenta y un años, desde la que efectúo Carlos Ibáñez del Campo en 1955, al primer gobierno de la Revolución Nacional. La presencia del gobernante chileno, suscitó importantes expectativas, pues no tenemos relaciones diplomáticas oficiales con el país vecino, desde el fracasado “abrazo de Charaña”, entre los entonces presidentes Hugo Banzer y Augusto Pinochet.
Las relaciones históricas con Chile, han sido contenciosas, desde los albores de la vida republicana, pues éste atacó militarmente a la Confederación Perú-Boliviana, siguiendo los lineamientos de su política, diseñada por Andrés Bello, el venezolano al servicio del gobierno de Chile, y los chilenos Diego Portales y mariano Egaña, de no permitir esa alianza. Además, la pobreza de recursos naturales del país transandino, le hicieron volcar la vista a las riquezas bolivianas del salitre y guano en nuestras costas sobre el Pacífico.
La guerra del Pacífico que desató Chile, invadiendo territorio boliviano y que luego intervino Perú, aliada de Bolivia, determinó la perdida de todo el territorio que teníamos históricamente sobre el océano Pacífico, dejándonos como un país sin acceso al mar, encerrado entre nuestras montañas. El acceso a los puertos para el comercio exterior boliviano, lo hacemos por territorio chileno que antes fue boliviano y peruano.
Si bien el tratado de paz con Chile en 1904, nos permite el ‘’libre tránsito”, la pesadez de los trámites, la mala voluntad de los empleados hacia los bolivianos y otras trabas para nuestro comercio, además, del trato ‘’displicente’’ a nuestros compatriotas, es la nota cotidiana que empaña las relaciones.
Hace unos meses, las autoridades judiciales del Puerto de Arica, retuvieron una carga de l08 toneladas de madera noble que era exportada por nuestras empresas del rublo, arguyendo que las maderas estaban impregnadas de cocaína. Este extremo no lo pudieron comprobar, pues expertos en la materia e incluso europeos, ratificaron lo sostenido por profesionales de nuestra universidad, que la madera no tiene porosidad para absorber cocaína, por su ‘’densidad’’. Además, para impregnar las 108 toneladas de madera, se necesitarían 16 millones de kilos de hoja de coca, con un valor de más de 2 billones de dólares.
El absurdo, solo responde a la mala voluntad hacia lo que es boliviano, pese a que el norte de Chile, económicamente vive en buena medida por nuestra actividad comercial y turística. También radica y trabaja en el país vecino, una importante comunidad de compatriotas bolivianos. Ojalá la visita oficial del presidente Kast, mejore las condiciones de relacionamiento fronterizo con el vecino andino.
El restablecimiento de relaciones diplomáticas con Chile, debe responder a la solución de los problemas que históricamente tenemos ambos países, no obstante que el régimen populista de Evo Morales, nos embarcó en la fallida demanda sobre el tema marítimo ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya, por lo que jurídicamente no podemos reclamar por esa vía. Las buenas relaciones deben responder a un programa de ‘’confianza mutua’’, no solo entre los gobernantes, sino entre las instituciones representativas de ambas sociedades. Está en nuestro sentir generacional, que Chile tiene una deuda histórica con Bolivia, y debe ser atendida.
Todos los anteriores esfuerzos de acercamiento y buenas relaciones con Chile, fracasaron, debido a que los gobernantes del país vecino, nunca han demostrado una voluntad real y efectiva de acercamiento entre ambos países, de tal manera que las relaciones históricas entre Bolivia y Chile, son la historia de ‘’una gran felonía, cometida por éste último en perjuicio del primero.
Que la política exterior del actual gobierno que preside Rodrigo Paz Pereira, de mantener relaciones internacionales, basadas en el eslogan “Bolivia al Mundo y el Mundo a Bolivia”, nos dé los frutos que necesitamos, en este tiempo de crisis.
El autor es Abogado, Politólogo, escritor y docente universitario.
