La investigación escolar es una estrategia pedagógica que permite a los estudiantes construir sus propios conocimientos, a partir de la indagación, observación, cuestionamiento de la realidad, contrastar ideas, refutar las teorías de forma crítica para transformar el aprendizaje en un proceso activo en el aula. De forma general se puede decir que la investigación escolar es la aplicación de principios del método científico al ámbito educativo, con el fin de buscar de manera sistemática algo nuevo, generar nuevos conocimientos, comprender la realidad y resolver problemas prácticos o teóricos.
En las instituciones educativas es requisito elaborar trabajos de investigación escolar, pero en la hora de revisar un trabajo de investigación, constatamos que muchos estudiantes del nivel secundario, no dominan los conceptos básicos del método científico, tienen dificultades en la formulación de objetivos o hipótesis, plantearse preguntas, en delimitar el tema, consultar fuentes confiables, coherencia en la redacción de contenido, y finalmente se puede verificar la falta de honestidad académica en los diversos trabajos educativos.
A esto se suma que la mayoría de los estudiantes no son conscientes o responsables con la elaboración del trabajo de investigación, por falta de una orientación didáctica de los métodos de investigación y carecen de las competencias necesarias para hacer el trabajo por sí mismo. Por eso la mayoría recurre al plagio mecánico de internet, siendo las consecuencias a futuro: la falta de ética y efectos negativos en el ámbito formativo, académico y cognitivo.
Ante la ausencia de honestidad y falta de ética nos preguntamos ¿Por qué los estudiantes copian y presentan trabajos de mala calidad? La respuesta es categórica, falta de formación ética en el proceso de investigación escolar, porque la honestidad académica es pilar para garantizar la validez de los conocimientos y el respeto a los autores. La ética como disciplina filosófica estudia la moral, los principios y valores que orientan la conducta humana para determinar cómo actuar de manera responsable en la convivencia con los demás y en el ámbito educativo. La ética guía el trabajo académico de los estudiantes, para la transparencia y autenticidad en la redacción del contenido, respeto a las opiniones, responsabilidad con el impacto con los resultados del trabajo de investigación.
La formación de la ética debe estar presente en el currículum de manera transversal, como pilar fundamental para el desarrollo holístico de los estudiantes, ya que no solo se trata de memorizar conceptos teóricos, sino desarrollar pensamiento crítico, reflexivo, y, sobre todo, estudiantes que aprendan a confrontar puntos de vista y elevar su nivel de juicio moral ante situaciones complejas, como lo menciona Piaget.
El desarrollo del pensamiento crítico a través de la investigación escolar con ética, transforma a los estudiantes en sujetos activos. Aprenden a preguntarse, contrastar, inferir y argumentar, dejando de esta manera la repetición mecánica sobre la indagación y la falta de argumentos propios ante las preguntas o desafíos planteados.
El autor es docente.
