Las empresas de transporte interdepartamental que operan en la Terminal de Buses de La Paz todavía no aplican el incremento de hasta el 35% acordado para los pasajes y mantienen las tarifas anteriores, con rebajas que en algunos casos llegan hasta los Bs 80 para viajar a Cochabamba, debido a la escasa demanda de pasajeros y al aumento de los costos operativos.
“Nosotros como empresa todavía no estamos modificando los precios. Seguimos con los precios anteriores. Estamos viendo una baja de pasajeros, no hay muchas salidas y hacemos suspensiones de salidas por falta de pasajeros”, manifestó la encargada de boletería e Trans Copacabana Ana Quispe.
Según los operadores, los pasajeros no están dispuestos a pagar los nuevos precios, por lo que las empresas optan por mantener sus tarifas o realizar descuentos para conseguir viajeros y evitar que los buses partan con pocos ocupantes.
¿A CUÁNTO VÉNDENLOS BOLETOS?
Un recorrido por las agencias de la Terminal de Buses de La Paz permitió conocer que los precios todavía presentan variaciones según el destino y la empresa. Los boletos a Potosí se comercializan entre Bs 120 y Bs 130; a Sucre, en Bs 130; a Copacabana, en Bs 60; a Santa Cruz, en Bs 230; a Cochabamba, entre Bs 130 y Bs 150; y a Oruro, entre Bs 40 y Bs 50.
Sin embargo, algunos operadores indicaron que, ante la falta de viajeros, realizan descuentos por debajo de los precios habituales. Para el destino Cochabamba, por ejemplo, señalaron que ofrecen pasajes a Bs 100, Bs 120 o Bs 130, pero pueden reducirlos hasta Bs 80 cuando los pasajeros manifiestan que no tienen suficiente dinero para cubrir el costo del viaje.
El problema, según las empresas, es que esas rebajas no permiten cubrir los gastos de operación, entre ellos el combustible, los salarios del personal y los repuestos necesarios para el mantenimiento de los buses. “Estamos tratando de rebajar hasta Bs 80, cosa que no llega a subsanar los gastos del bus, sueldos, repuestos y todas esas cosas”, explicó el operador.
Los transportistas aseguran que la reducción de viajeros se mantiene desde hace aproximadamente un mes y que la mayor afluencia se concentra los viernes y domingos. Durante el resto de la semana, las empresas encuentran dificultades para completar los asientos de las flotas.
“En sí, la terminal ha estado totalmente vacía todo este tiempo”, sostuvo Quispe, quien afirmó que la situación representa pérdidas para las empresas, que deben buscar un equilibrio entre el precio de los boletos y los costos necesarios para realizar cada viaje.
La escasa demanda también llevó a algunas operadoras a suspender salidas programadas. Los transportistas señalan que, aunque intentan mantener los precios en niveles accesibles para los usuarios, la competencia entre agencias y la preferencia de los pasajeros por las opciones más económicas dificultan la recuperación de sus ingresos. (Brújula Digital)
