La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia se declaró en estado de emergencia y advirtió que las tarifas del transporte interdepartamental se regirán temporalmente por la oferta y la demanda, después de que fracasaran las negociaciones con la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) para establecer nuevos precios de los pasajes.
La falta de acuerdo surgió por las diferencias entre los incrementos planteados por ambas partes, en medio del aumento de los costos operativos del transporte debido a la eliminación de la subvención estatal al diésel.
Durante las negociaciones, la ATT propuso aplicar un incremento transitorio del 15% en las tarifas interdepartamentales, mientras que los representantes del sector exigieron una nivelación del 45%, al considerar que la propuesta del ente regulador resulta insuficiente para cubrir los gastos de funcionamiento de las flotas.
Los transportistas argumentaron que el nuevo precio del diésel modificó considerablemente su estructura de costos, por lo que insistieron en la necesidad de establecer tarifas que permitan garantizar la continuidad del servicio.
El máximo dirigente de la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, anunció la declaratoria de emergencia después de que representantes de la ATT abandonaran la reunión sin alcanzar un consenso sobre los porcentajes de incremento.
“Nos declaramos en estado de emergencia. Si se toma alguna decisión, serán responsables las personas que hoy han abandonado la reunión”, manifestó el dirigente, quien sostuvo que, ante la falta de una solución, el sector determinó aplicar el cobro de pasajes bajo criterios de oferta y demanda en el territorio nacional.
La dirigencia sindical también cuestionó la actuación de los responsables técnicos del organismo regulador, a quienes atribuyó falta de capacidad para resolver las diferencias relacionadas con la nueva estructura de costos del transporte interdepartamental.
En ese contexto, los representantes de los choferes exigieron la renuncia del director nacional de la ATT, al considerar que su retiro de la reunión interrumpió las negociaciones y dificultó la búsqueda de una solución al conflicto.
“Hay técnicos de escritorio, pero no son teóricos ni peor prácticos. Por eso hoy ha abandonado el director nacional de la ATT, ustedes han visto, cuando estábamos en plena negociación, en pleno debate”, afirmó Gómez.
Pese a la declaratoria de emergencia y al anuncio sobre la aplicación de tarifas determinadas por la oferta y la demanda, los transportistas descartaron, por el momento, iniciar bloqueos de carreteras u otras medidas de presión.
La dirigencia explicó que decidió mantener abierta la posibilidad de una solución mediante el diálogo con las autoridades nacionales, antes de asumir nuevas determinaciones que puedan afectar la circulación vehicular y el servicio de transporte de pasajeros.
Para avanzar en las negociaciones, el sector solicitó una reunión este jueves con los ministros de Obras Públicas, Economía y Finanzas Públicas e Hidrocarburos, además del viceministro de Transportes, con el propósito de analizar los costos operativos y definir una posible nivelación de los pasajes.
Gómez señaló que los transportistas aguardarán los resultados del estudio correspondiente sobre la estructura de costos y buscarán que las autoridades con capacidad de decisión intervengan directamente en la solución del conflicto.
“Nosotros no vamos a tomar ninguna medida mientras salga directamente el estudio correspondiente”, aseguró el dirigente al referirse a la posibilidad de adoptar acciones de presión.
De esta manera, la controversia por las tarifas interdepartamentales permanece sin una solución consensuada, debido a la diferencia de 30 puntos porcentuales entre el incremento transitorio ofrecido por la ATT y el ajuste exigido por los transportistas. El sector mantiene su estado de emergencia a la espera de una nueva negociación con el Gobierno.
