Por: Lic. Jheymi Luz Blanco Siñani
Cel: 64223242
Cuando llega el momento de dar las primeras cucharadas de comida a nuestros hijos, nietos o sobrinos, sentimos una alegría inmensa. Pero también una responsabilidad grande: queremos que lo que comen los nutra, los haga crecer fuertes y, sobre todo, que no los enferme.
Por eso quiero hablarte de algo que a veces pasa desapercibido, pero que es tan importante como elegir los mejores alimentos: cómo los preparamos. Una comida rica y nutritiva puede convertirse en motivo de enfermedad si no cuidamos la limpieza en cada paso.
Lo primero: tus manos cuidan a tu niño
Piensa en todo lo que tocamos en un día: llaves, celulares, dinero, puertas… y luego vamos directo a preparar la comida. ¿Te imaginas cuántos gérmenes invisibles llevamos?
Lavarnos las manos con agua y jabón cuando:
– Antes de empezar a cocinar
– Después de cambiar al bebé o ir al baño
– Después de tocar carne cruda
– Después de sonarnos o tocar mascotas
«Las manos son la principal vía de transmisión de gérmenes. Lavarlas correctamente reduce las enfermedades diarreicas hasta en un 50 %.» — Organización Mundial de la Salud (OMS)
Cada alimento merece ser limpiado con cariño
Cuando compramos verduras y frutas, muchas vienen de la tierra, de los mercados, pasan por muchas manos. Antes de dárselas a un niño, hay que lavarlas bien:
– Con abundante agua limpia, una por una
– Cepillar las que tienen cáscara gruesa
– Pelar las que se pueda, especialmente para los más pequeños
– Quitar lo que se vea golpeado o podrido
No cuesta dinero, solo unos minutos… y salva salud.
Lo crudo y lo cocido: nunca juntos
A veces usamos el mismo plato para la carne cruda y luego ponemos la ya cocida. Parece inofensivo, pero los jugos de la carne cruda pueden tener bacterias que no se ven ni se huelen, pero que enferman.
– Tablas y cuchillos distintos: uno para lo crudo, otro para lo cocido
– En la refrigeradora: lo crudo abajo, para que no gotee sobre lo ya listo
– Nunca pongas comida cocida donde estuvo algo crudo
«Separar alimentos crudos de los cocidos es una de las cinco claves para prevenir enfermedades por alimentos.» — OMS / Ministerio de Salud y Deportes de Bolivia
Cocinar bien es amar bien
Cuando la comida está bien cocida, el calor mata lo que podría dañar. Para los niños, especialmente:
– Las carnes sin partes rojas por dentro
– El pescado deshaciéndose fácil
– Los huevos bien cocidos, sin yema líquida
Una comida bien cocida es el regalo más seguro que podemos dar.
La comida tibia no se queda mucho tiempo
¿Alguna vez dejaste la comida afuera esperando a que lleguen todos? Las bacterias se multiplican rapidito cuando la comida está tibia.
– Si no se va a comer en 2 horas, va a la refrigeradora
– Al recalentar: que llegue bien caliente, no solo tibia
– No guardes comidas preparadas por más de 2 días
Agua limpia = vida sana
El agua con la que cocinamos, lavamos o preparamos bebidas debe ser limpia. Si no estás segura o seguro, hiérvela antes de usarla. Especialmente para la comida de los niños pequeños.
Para cerrar
No necesitamos ser expertos ni gastar mucho dinero. Solo poner amor y cuidado en cada paso: lavarse las manos, limpiar bien, cocinar con esmero y cuidar dónde y cómo guardamos lo que comemos.
Una buena alimentación no es solo qué comemos, sino cómo la preparamos. Y eso está en nuestras manos. ✨
FUENTES BIBLIOGRÁFICAS
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Manual sobre las cinco claves para la inocuidad de los alimentos. Ginebra; 2007.
- Ministerio de Salud y Deportes — Estado Plurinacional de Bolivia. Norma Nacional de Enfermedades Transmitidas por Alimentos e Inocuidad Alimentaria. La Paz; 2024.
- Ministerio de Salud y Deportes. Bases Técnicas de las Guías Alimentarias para la Población Boliviana. La Paz; 2013.
- Organización Panamericana de la Salud / OMS. Seguridad alimentaria para la preparación de alimentos para lactantes y niños pequeños. Washington D.C.
