Por: Yara Alejandra Calderón Pereyra
Durante siglos se creyó que el cerebro humano era una estructura rígida, que después de alcanzar la madurez, iniciaba un camino irreversible de deterioro. Sin embargo, la neurociencia moderna está demostrando que nuestro sistema nervioso posee una cualidad fascinante: la neuroplasticidad.
Capacidad de moldeamiento del cerebro
Cada vez que aprendemos un nuevo idioma o cambiamos de hábito, nuestras neuronas crean nuevas vías de comunicación, reforzando las que ya existen. De igual modo, las redes neuronales que dejamos de utilizar se van debilitando paulatinamente. Actualmente, esta adaptabilidad constituye la base de la medicina de rehabilitación, porque cuando una zona del cerebro sufre un daño, otras regiones sanas pueden asumir sus funciones si se las estimula adecuadamente. En ello consiste la neuroplasticidad, que es la habilidad que tiene el cerebro para reorganizar su estructura y conexiones neuronales a lo largo de nuestras vidas, adaptándose a nuevas experiencias, aprendizajes, estímulos ambientales o lesiones.
Existen diversas actividades y hábitos con sólido respaldo científico que la estimulan promoviendo la remodelación cerebral:
La música como estímulo cerebral. Tocar un instrumento o procesar una estructura musical compleja exige una coordinación de alto nivel que activa simultáneamente casi todas las áreas del cerebro: la auditiva, la motora, visual y el sistema límbico. Lo cual estimula la creación de nuevas redes neuronales, fortaleciendo el puente de fibras nerviosas que conectan el hemisferio izquierdo y el derecho, mejorando la comunicación. Contribuyendo en la neurología médica como una herramienta clave para las rehabilitaciones en enfermedades neurodegenerativas y el envejecimiento saludable.
El ejercicio físico aeróbico. La actividad cardiovascular como correr, nadar, andar en bicicleta, estimula una proteína que favorece la creación de nuevas neuronas en el hipocampo mejorando la memoria y protegiendo contra el deterioro cognitivo.
El aprendizaje de nuevos idiomas. Aprender nuevos idiomas es un entrenamiento integral cognitivo para el cerebro, ya que lo obliga a alternar dos o mas sistemas gramaticales con su vocabulario, creando mayor reserva cognitiva, retrasando la aparición de enfermedades como el Alzheimer.
La meditación y el Mindfulness. La meditación continuada de la atención plena transforma físicamente la estructura del cerebro en regiones dedicadas a la regulación emocional, y la autoconsciencia. La concentración en la respiración o en el estado presente reduce la hiperactividad que se produce como respuesta al estrés y al miedo.
El sueño reparador. Durante el sueño, el cerebro se activa para eliminar toxinas acumuladas reorganizando las sinapsis creadas durante el día, seleccionando y consolidando memorias importantes del día, mientras elimina la información irrelevante, preparándose para nuevos aprendizajes.
Salir de la zona de confort. El enfrentarse a nuevas experiencias como viajar, cambiar nuestra ruta al trabajo, aprendiendo nuevas habilidades, fuerza al cerebro a desconectarse del piloto automático, estimulando la creación de nuevas conexiones neuronales.
El ayuno intermitente con una nutrición adecuada. El ayuno intermitente moderado con una buena dieta impacta en la bioquímica del cerebro. Protegiendo las neuronas del daño oxidativo y mejorando su flexibilidad.
La combinación entre la neuroplasticidad, y los hábitos mencionados, demuestran que el cerebro es un órgano dinámico y en constante transformación, capaz de moldearse permanentemente, sanando redes dañadas, y recordándonos que nunca es tarde para reconfigurarlo.
Aplicar la regla de la constancia durante al menos dos meses para afianzar un nuevo hábito, contribuirá a construir nuevas redes neuronales, teniendo presente que cada decisión diaria es un acto de voluntad y una oportunidad para rediseñar nuestra propia mente.
“SI CAMBIAS TUS HABITOS CAMBIARÁS TU VIDA”
Sobre la autora: Es Comunicadora Social, Coach Empresarial, Consultora Tech, Especialista en Marketing Digital y Contenidos Multimedia; y Terapeuta Holística e Integrativa
