Ante la crisis del gas natural y los demás combustibles fósiles, el FMI tendría que destinar recursos para que empresarios privados de Bolivia puedan impulsar el cambio de la matriz energética, según el analista y empresario Juan Pablo Calderón.
El hidrógeno verde, es una alternativa que requiere altos montos de inversión en megaproyectos que podrían posibilitar que Bolivia conquiste grandes mercados externos y así poder exportar este producto que tiene diversos usos.
