Sinónimos de querer son desear o apetecer, anhelar, ambicionar… Por ejemplo, los bebés son amamantados posiblemente sin saber que esta acción constituye una vía para ser alimentados, pero sobre todo para lograr una conexión intensa con la madre, no solo a nivel físico, sino también emocional.
Emociones que suelen acompañarnos durante toda la vida. Como seres humanos reaccionamos, en fechas significativas, como nacimientos, cumpleaños y bodas. En dichas efemérides entregamos regalos, esperando percibir gratitud, no solo de quien recibe, sino también de quien entrega. También suelen relacionarse con los sentidos que poseemos los humanos.
Son estos la vista, el sonido, el gusto, el olfato y los sentidos corporales, que incluyen el tacto, para percibir la temperatura, el equilibrio y el dolor. Sentidos que suelen relacionarse y que difícilmente funcionen aislados, por ejemplo: al consumir algún alimento nuestro cerebro puede asociar el sabor con una emoción a través de un proceso químico de los sentidos. En este caso pueden influir el olfato, oído, gusto y vista.
Citemos dos ejemplos para demostrar la relación emoción – sentido: 1. Degustar un helado (del sabor que le agrade) en un establecimiento, Antes de que se lo sirvan, sus papilas gustativas ubicadas en la lengua se pondrán en modo alerta para percibir el tipo y la intensidad del sabor. 2. Pero si degustase el mismo helado en la boda o cumpleaños de algún pariente: hija(o), nieta (o) y usted fue el que llevó la torta, posiblemente se agolpen la vista (disfrutando el momento del homenajeado en percibir su rostro de felicidad), el oído (escuchar la sonrisa nerviosa de satisfacción), el gusto (cuando evidencia como lo saborea), el olfato (siendo el helado elaborado de forma artesanal), el sonido (cuando ingiere el mismo).
Por supuesto, no podemos excluir la pregunta: ¿Dónde le supo mejor el helado?
Por otra parte, se ha comprobado que nuestros sentidos se relacionan con nuestras emociones (psicológica y neurológicamente). Se relacionan con nuestras reacciones emocionales, aprendizaje y percepción en un nivel más general.
Sin duda que lo que sentimos desencadena un sentimiento, por ejemplo, si usted por alguna razón no pudo estar presente en la actividad festiva antes mencionada.
¿Siente frustración, ansiedad, desasosiego?, es posible, algo que inclusive se planifica por razones “justificadas”, digamos trabajo, y que a última hora no le autorizaron su viaje, boleto aéreo suspendido por condiciones ambientales u otro motivo de fuerza mayor que no le permitieron estar presente.
Por supuesto, hay opciones al menos virtuales (que NO sustituyen a la presencial, pero al menos son paliativas), como uso de alguna red para verse “en vivo”, mandar carta, mensaje de voz, imágenes.
¿Afluirán las emociones y los sentimientos por igual ante lo presencial o virtual? Diría que no.
El autor es Licenciado en Ciencias Pedagógicas.
