Un nuevo asesinato registrado la madrugada de ayer en Beni elevó a tres las muertes violentas ocurridas en aproximadamente 24 horas. Después de que otros dos hombres fueran asesinados el domingo en territorio cruceño con 15 minutos de diferencia.
Los dos primeros hechos se registraron en San Ignacio de Velasco, Santa Cruz, durante las primeras horas del domingo. Ambos ataques tuvieron características similares y ocurrieron con apenas 15 minutos de diferencia, lo que activó operativos policiales para dar con los responsables.
Una de las víctimas fue Rodrigo Oliveira Zeballos, de 36 años, quien se encontraba en su habitación cuando dos hombres llegaron en una motocicleta, ingresaron armados y le reclamaron por una supuesta mercancía, según el relato proporcionado por su esposa. El hombre recibió 25 impactos de bala en diferentes partes del cuerpo y, de acuerdo con el informe policial, el último disparo fue realizado con una escopeta calibre 12.
La otra víctima fue un joven de poco más de 20 años. En este caso, la Policía también inició las investigaciones y reportó el arresto de una persona durante los operativos desplegados la noche del domingo, aunque no se precisó inicialmente a cuál de los dos casos estaría vinculada.
SICARIATO
La sucesión de ataques generó preocupación en la Policía, particularmente porque los hechos se concentran en zonas cercanas a la frontera con Brasil. El director nacional de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (Felcc), Celín Salas, señaló que existe una presunción de que los asesinatos estarían relacionados con actividades del narcotráfico, aunque aclaró que esa hipótesis deberá ser corroborada por las investigaciones.
Salas también indicó que la Policía no confirmó por ahora que las víctimas tengan relación con el Primer Comando de la Capital (PCC) o el Comando Vermelho, organizaciones criminales brasileñas mencionadas en versiones previas. Explicó que esa posible vinculación todavía debe ser establecida o descartada.
Ante la continuidad de estos hechos en comunidades alejadas de los principales centros urbanos, el Comando General de la Policía analiza la posibilidad de realizar ajustes al plan Frontera Segura, que lleva cerca de un mes de ejecución. El jefe policial sostuvo que la estrategia puede ser modificada para mejorar sus resultados en las zonas donde se presentan los ataques.
La violencia no se limita a Santa Cruz y Beni. Un recuento de los hechos registrados desde agosto establece que al menos 16 personas murieron de manera violenta en ataques presuntamente vinculados al narcotráfico en Santa Cruz, Beni y Cochabamba. Santa Cruz concentra nueve de esos fallecimientos, Beni cinco y Cochabamba dos.
Los antecedentes incluyen asesinatos cometidos en viviendas, calles, restaurantes y otros espacios públicos. Entre los casos registrados figuran ataques contra ciudadanos brasileños y bolivianos, además de una serie de balaceras ocurridas en municipios fronterizos y del área rural.
VIOLENCIA EN AUMENTO
En Santa Cruz, los hechos registrados desde agosto incluyen homicidios en San Matías, Santa Cruz de la Sierra, Puerto Suárez, Porongo y, de manera reiterada, San Ignacio de Velasco. En Beni también se reportaron asesinatos en Guayaramerín, San Ramón y ahora Trinidad, donde la madrugada de este lunes un hombre de nacionalidad brasileña fue atacado con al menos cinco disparos en el barrio Villa Magdalena.
En Cochabamba, los casos reportados corresponden a ataques ocurridos en Villa Tunari y Entre Ríos, donde las víctimas también fueron alcanzadas por múltiples impactos de bala.
El Gobierno atribuyó anteriormente esta ola de violencia a una disputa entre el PCC y el Comando Vermelho por espacios vinculados al narcotráfico y, principalmente, por el control de las rutas utilizadas para sacar droga hacia otros países. Los nuevos asesinatos se producen mientras permanece vigente el Estado de excepción, que contempla la prohibición del uso de armas de fuego y de las protestas. (EL DIARIO y agencias)
