El comandante de la Policía Boliviana, Mirko Antonio Sokol Saravia, presentó su renuncia al cargo, en medio de los cuestionamientos a su gestión y las investigaciones por el denominado “caso audios”.
Ahora se espera que el Gobierno nacional formalice su salida y designe a la nueva autoridad de la Policía Boliviana.
El Ministerio Público investiga presuntas recaudaciones millonarias para influir en la designación de mandos policiales. Sokol fue citado a declarar como sindicado, pero no compareció ante el fiscal del caso.
El general asumió el mando el 28 de noviembre de 2025, cuando fue posesionado por el presidente Rodrigo Paz con el compromiso de aplicar una política de “cero tolerancia” a la corrupción.
Sin embargo, el escándalo provocado por la filtración de las grabaciones precipitó una crisis institucional que acelera su salida del mando verde olivo.
