Christian Morales Burgos fue designado ayer como el nuevo ministro de Economía y Finanzas Públicas de Bolivia, en lugar de José Gabriel Espinoza, quien deberá encarar una agenda marcada por la presión fiscal, la falta de divisas y las dificultades de abastecimiento de combustible.
“Nuestro compromiso será preservar la estabilidad, fortalecer las finanzas públicas, generar condiciones para la inversión, la producción y el empleo, y seguir recuperando la confianza en nuestra economía. Tenemos claro que cada decisión económica impacta directamente en la vida de las personas. Por eso nuestro trabajo tendrá siempre como prioridad generar estabilidad, oportunidades y mejores condiciones para las familias bolivianas”, declaró la nueva autoridad.
El cambio se formalizó en un momento de tensión para la administración económica. La nueva autoridad recibió una cartera atravesada por varios frentes abiertos, entre ellos la situación fiscal, las gestiones relacionadas con financiamiento externo, la escasez de dólares, los problemas vinculados al combustible y la presión acumulada sobre la economía boliviana.
“Somos parte de un gobierno, de un equipo, de un proyecto que tiene una responsabilidad clara con los bolivianos: fortalecer nuestra economía, proteger a las familias y generar las condiciones para que Bolivia crezca”, manifestó.
