Destacan el aporte del etanol nacional a la generación de empleo, ingresos e inversión, por lo que se recomienda a instituciones públicas y al sector productivo promover mecanismos de coordinación para consolidar ese aporte.
El pleno de los representantes de Bolivia ante organismos parlamentarios supraestatales aprobó el proyecto de declaración que reconoce a la producción de etanol como prioridad nacional y componente estratégico de la soberanía energética del Estado boliviano.
El proyecto fue presentado por el parlamentario representante de Santa Cruz, Mario Herrera, y articula tres dimensiones centrales para el país: producción nacional, generación de empleo y seguridad energética. Se trata de una iniciativa que apunta a reducir la dependencia de combustibles importados y frenar la salida de divisas mediante el aprovechamiento de la capacidad productiva del sector Sucroalcoholero.
“Cada litro de etanol que producimos en Bolivia es un litro que no importamos y son divisas que se quedan en el país. Declararlo prioridad nacional no es un gesto simbólico, es marcar el rumbo de nuestra soberanía energética”, señaló Herrera.
El documento se sustenta en el marco jurídico vigente, principalmente la Ley N.º 1098 de Aditivos de Origen Vegetal, que reconoce al etanol anhidro y regula su producción, comercialización y mezcla con combustibles.
La declaración destaca el aporte del etanol nacional a la generación de empleo, ingresos e inversión; recomienda a las instituciones públicas y al sector productivo promover mecanismos de coordinación para consolidar ese aporte; y sugiere la inclusión, en un plan estratégico y en la normativa legal correspondiente, del incremento progresivo de la mezcla de etanol, con el fin de dar previsibilidad a la inversión y sustituir importaciones a corto y mediano plazo.
“Paraguay y Brasil llegaron hasta el 30 por ciento de mezcla no por casualidad, sino porque establecieron reglas claras y sostenidas en el tiempo. Bolivia no puede quedarse atrás, la próxima ley debe fijar expresamente el incremento progresivo del porcentaje de mezcla, con metas y plazos definidos. Sin esa señal no hay inversión posible; con ella, el sector Sucroalcoholero sabe cuánto producir, cuánto invertir y cuánto empleo generar”, explicó el parlamentario.
