Por Susana Gutiérrez
En un escenario internacional dinámico, en el cual las relaciones entre continentes pasan de un intercambio simplemente comercial y enfocado en la exportación de materias primas hacia la producción conjunta de ideas, estrategias y avances tecnológicos, el reconocido académico Guo Cunhai —doctor, investigador senior y director del Departamento de Estudios Sociales y Culturales del Instituto de América Latina de la Academia China de Ciencias Sociales (CASS)— analiza los pilares conceptuales para consolidar una auténtica «cooperación del conocimiento» de alcance regional, en un diálogo impulsado en el marco de las iniciativas de articulación informativa de Global South Media.
El investigador adelanta las líneas maestras y los hallazgos centrales de su más reciente libro, una obra que se presentará oficialmente en México entre septiembre y octubre en el marco del IX Foro de Diálogo de Civilizaciones China-América Latina. El texto propone trascender los esquemas de la diplomacia tradicional y los acuerdos económicos unilaterales para articular un sistema de transferencia tecnológica equitativa, intercambio de experiencias exitosas en gobernanza pública y el impulso directo a las capacidades propias de cada país del Sur Global.
Mapa del intercambio académico, cultural e intelectual
El académico menciona que durante el siglo XXI, las relaciones comerciales entre China y América Latina han registrado un crecimiento exponencial, alcanzando un volumen bilateral cercano a los 550 mil millones de dólares anuales. Sin embargo, el análisis del especialista resalta que el comercio por sí solo resulta insuficiente si no se sostiene sobre una base sólida de poder blando, intercambio cultural y comprensión mutua entre las sociedades.
Según los datos cuantitativos y cualitativos recopilados por Guo Cunhai en su última investigación de campo realizada desde Beijing, el mapa académico ha experimentado un salto cualitativo significativo. La cobertura de estudios sobre el continente latinoamericano es prácticamente total. Actualmente existen 88 centros de investigación dedicados de manera permanente al análisis de América Latina y el Caribe, abarcando desde el seguimiento macroeconómico de potencias regionales como Brasil o Argentina hasta centros especializados en naciones caribeñas.
A esta estructura de pensamiento se suman 108 instituciones académicas y centros de investigación situados en suelo latinoamericano dedicados al estudio integral de Asia, sumados a la consolidación de 54 Institutos Confucio diseminados por la región. Este entramado institucional configura una infraestructura consolidada que permite que la investigación científica, las metodologías de gobernanza y el saber académico fluyan de manera horizontal y multidireccional, superando la antigua pasividad en el intercambio de información.
Tres ejes fundamentales para redefinir el modelo de integración
El planteamiento del investigador se articula en un momento crítico para el orden internacional, marcado por la fragmentación global y el sesgo de las narrativas hegemónicas tradicionales:
Soberanía intelectual y voz propia: Guo enfatiza la pertinencia de elevar la visibilidad del pensamiento del Sur Global, buscando que sus propias experiencias de desarrollo adquieran mayor relevancia en la discusión internacional frente a los esquemas conceptuales predominantes.
Transferencia de capacidades y no de modelos: Apoyado en el proverbio oriental «enseña a pescar en lugar de regalar el pez», el académico argumenta que el objetivo no es exportar modelos políticos ni imponer recetas externas, sino compartir herramientas en gobernanza, reducción de la pobreza, transformación digital e Inteligencia Artificial (IA) para fortalecer la autonomía de desarrollo de cada nación.
Alianza entre la academia y los medios: Para evitar que la investigación se quede en abstracciones, Guo apela al rol de los periodistas como «traductores del conocimiento», indispensables para sintetizar las teorías académicas sobre gobernanza e innovación tecnológica y llevarlas al debate público cotidiano.
Con este nuevo marco de trabajo, la ‘cooperación del conocimiento’ busca redefinir la influencia del Sur Global en el siglo XXI, promoviendo una integración basada en el aprendizaje mutuo, la ética en el uso de nuevas tecnologías y la consolidación de una voz colectiva.
Hacia un equilibrio tecnológico en la era de la Inteligencia Artificial
Un aspecto importante identificado en el trabajo de Guo Cunhai es el desafío emergente que representan las tecnologías disruptivas. La irrupción acelerada de la inteligencia artificial y la digitalización corre el riesgo de crear nuevas brechas de dependencia o formas de hegemonía tecnológica si los países en desarrollo actúan de manera aislada.
A pesar de las brechas en capacidad de procesamiento e infraestructura, el especialista destaca que América Latina ha demostrado ser una región pionera en la regulación ética y la gobernanza de la inteligencia artificial. En su opinión, integrar los avances de la era digital con la perspectiva latinoamericana permite construir estándares internacionales, en los cuales las naciones en desarrollo aporten soluciones concretas al bienestar social.
Bajo la perspectiva integral del académico chino, la ‘cooperación del conocimiento’ no se limita a un intercambio de publicaciones o conferencias, sino que se posiciona como una estrategia global para redefinir el peso de las naciones en desarrollo en el siglo XXI. La propuesta de Guo invita a sustituir los esquemas de enseñanza unidireccional por una plataforma colaborativa fundada en el aprendizaje mutuo, el respeto a las particularidades nacionales y la construcción de un futuro próspero y equitativo para el Sur Global.
