El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, registra un 50,5% de imagen positiva frente a un 44,9% de valoración negativa y ocupa el sexto lugar entre los mandatarios evaluados en América Latina, según la medición de agosto elaborada por la consultora CB Global Data.
El jefe de Estado boliviano aparece inmediatamente después del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien alcanza un 51,9% de imagen positiva y un 46,1% negativa. Por debajo de Paz se encuentra la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, con 49,8% de valoración favorable.
La evaluación del mandatario boliviano coincide con un escenario marcado por las medidas económicas impulsadas por su administración. A finales de julio, el Fondo Monetario Internacional alcanzó un acuerdo a nivel técnico con Bolivia para un programa de financiamiento a 36 meses por aproximadamente 1.900 millones de dólares, bajo el Servicio Ampliado del Fondo.
De acuerdo con la información difundida, los recursos estarán destinados a respaldar reformas económicas orientadas a restablecer la estabilidad macroeconómica, reconstruir las reservas internacionales y reducir las vulnerabilidades fiscales y externas. El Ministerio de Economía señaló que el entendimiento representa un reconocimiento al rumbo económico que viene aplicando el país.
El ranking de agosto es encabezado por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien registra un 68,7% de imagen positiva frente a un 28,4% negativa. En segundo lugar, se ubica la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, con 66,5% de valoración favorable y 31,4% desfavorable.
La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, ocupa el tercer puesto con un 55% de imagen positiva y 40,7% negativa. Dentro de esa medición, un 21,5% de los consultados considera su imagen “muy buena”, mientras que un 22,5% la califica como “muy mala”.
Fujimori asumió la Presidencia el 28 de julio, luego de imponerse por un estrecho margen en la segunda vuelta electoral de junio. Durante su campaña planteó fortalecer el control fronterizo, deportar a extranjeros que cometan delitos, simplificar trámites burocráticos y acelerar permisos para proyectos mineros y de infraestructura.
En el cuarto lugar figura el presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, con un 52,4% de imagen positiva y 42,2% negativa. Un 37,5% de los consultados tiene una percepción “muy buena” del mandatario, mientras que un 18,2% la considera “muy mala”.
De la Espriella anunció cambios en la estrategia de seguridad y lucha contra las drogas, entre ellos el retorno de las fumigaciones de cultivos ilícitos y la construcción de megacárceles para miembros de organizaciones criminales considerados de mayor amenaza. En materia económica, planteó medidas de austeridad, atracción de inversiones, aprovechamiento de los recursos naturales, una reforma tributaria y la eliminación del impuesto al patrimonio.
Después de Rodrigo Paz aparecen Luis Abinader, de República Dominicana, con 48,1% de imagen positiva; José Antonio Kast, de Chile, con 47,7%; y Santiago Peña, de Paraguay, con 47,2%.
Daniel Noboa, de Ecuador, registra un 45,3% de valoración positiva frente a 51,3% negativa, mientras que Nasry Asfura, de Honduras, alcanza 41,6% de imagen favorable y 55,5% desfavorable.
En la parte baja de la medición se encuentra Yamandú Orsi, de Uruguay, con 37,5% de imagen positiva y 58,3% negativa. Daniel Ortega, de Nicaragua, registra 36% de valoración favorable frente a 61,4% desfavorable, y Javier Milei, de Argentina, alcanza 35,1% de imagen positiva y 62,8% negativa.
Los últimos lugares corresponden a José Raúl Mulino, de Panamá, con 31,4% de imagen positiva y 64,4% negativa; Bernardo Arévalo, de Guatemala, con 29,5% favorable y 66,4% desfavorable; y Delcy Rodríguez, de Venezuela, quien cierra el ranking con 26,7% de imagen positiva frente a 67,4% negativa.
